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‘Vacaciones para Ivette’, un ejemplo de película en el que inspirarse para planificar las vacaciones

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Parece que el calor ya ha llegado para quedarse, las altas temperaturas, las largas horas de sol, las terrazas, el ambiente… todo junto nos hacen pensar en el próximo verano, y con ello planificar nuestras vacaciones, ya sea por la península como por el extranjero, como ocurre en el film Vacaciones para Ivette, llega el momento de organizar nuestro próximo destino veraniego.

Y qué mejor manera que hacerlo que desde nuestro propio sofá y disfrutando de buen cine, pues existen infinidad de películas que respiran verano. Viajando al extranjero, quedándose en el pueblo, disfrutando de un campamento en la naturaleza, de festival en festival…, actividades que hacen que cada verano pueda ser una nueva aventura.

A veces, para encontrar el mejor destino al que movernos únicamente hay que sumergirse en el mundo del cine.

Vacaciones para Ivette y otros films de los que tomar ideas

Call me by your name (2017): quién no ha querido tener un amor de verano como el de Oliver y Elio. Esta película de Luca Guadagnino, basada en la novela de André Aciman, nos cuentan la historia de Elio (Timothée Chalamet) un adolescente y Oliver (Armie Hammer) un estudiante universitario, que nos transporta a un verano infinito, con hermosos paisajes del norte de Italia, donde disfrutar de comidas al sol, paseos en bicicleta, baños en el río. En definitiva, se antoja un plan de vacaciones perfecto.

Vacaciones para Ivette (1964): La película, en tono costumbrista, del director José María Forqué, muestra las primeras aperturas de los españoles al extranjero, a través de un intercambio de vacaciones de los niños de dos familias, una española y la otra francesa. No obstante, el niño de origen francés sufre un accidente antes de emprender el viaje y quien llega es su hermana, una joven francesa atractiva que revoluciona a la familia. Mientras tanto, el niño español debe desenvolverse en la capital francesa.

Mi chica (1991): con este largometraje nos sumergimos en aquella primera amistad, primeros besos, primer amor, primera pérdida… Con esta película volvemos a vivir esa explosión de primeras veces que gracias a Vada (Anna Chlumsky) y Thomas (Macaulay Culkin), nos hace saltar las lágrimas con cada visionado.

Bajo el sol de la Toscana (2003): tras finalizar su matrimonio, una escritora recibe un regalo de su mejor amiga un viaje a la Toscana. En el desarrollo de esta película podemos disfrutar de los maravillosos escenarios de la Toscana Italiana que nos desear coger un billete de avión y plantarnos allí. Una buena y divertida película que ya es todo un clásico del cine.

El exótico hotel Marigold (2011): siete jubilados ingleses abandonan las comodidades de su hogar, hartos del hastío y abandono y se dirigen a un hotel situado en la India que creían de lujo, pero que se encuentra mucho menos acondicionado de lo que se indicaba en la publicidad. Una maravillosa comedia drámática que nos vuelva poderosos mensajes que nos traslada a lo mejor de ese país, sus colores, tradiciones, sus gentes…

El rayo verde (1986): considerada como una de las mejores películas de la Nouvelle Vague, en este largometraje seguemos a una joven parisina que, tras cancelar su amiga sus planes de viaje, decide viajar de todas maneras para escapar de la asfixiante capital francesa. En su largo viaje se enamora de paisajes, lugares, entornos…, pero siempre le falta algo… Una película que nos atrapará hasta el final.

Dirty Dancing (1987): con una banda sonora que forma parte de la vida de infinidad de espectadores, esta icónica película ochentera nos muestra la historia de una adolescente y sus vacaciones en un campamento familiar, donde vive su primer tórrido romance. Jennifer Grey y Patrick Swayze nos trasladan a los momentos más agridulces del verano. Además, es una de las películas más románticas de la época.

Vacaciones en Roma (1953): qué mejor lugar para pasar unas vacaciones que las calles de Roma, sus terrazas, el helado, los paseos en Vespa… Este clásico romántico jamás pasará de moda y siempre nos da buenas vibraciones veraniegas. Una nobel Audrey Hepburn interpreta a una princesa que vive la vida por primera vez fuera de palacio. Una película llena de magia, romance y diversión.

Cuenta conmigo (1986): esta película describe a todos esos niños que pasas los calurosos veranos en el pueblo sin nada más que hacer que vagar de un lado para otro con los amigos.  Basada en un relato de Stephen King, narra la historia de cuatro amigos que emprenden un viaje siguiendo las vías del tren en busca de un cadáver del qque han escuchado hablar.

El mejor verano de mi vida (2018): en este largometraje conocemos la historia de un vendedor de robots de cocina que busca una vida mejor, sin embargo, aún sin recursos debe cumplir la promesa que le ha hecho a su hijo: si consigue todo sobresaliente tendrá las mejores vacaciones del mundo. Una película que nos muestra la fuerza de los lazos familiares y cómo se refuerzan día a día.


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