La limpieza e higienización de los textiles en los hoteles es una cuestión que, cada vez más, se está teniendo en mayor consideración por parte de los hoteleros y directores que incluso llegan a anteponer a otras necesidades. Y es que está claro que se trata de un tema de vital importancia para los huéspedes que no buscan únicamente precio y ubicación, llegando a abandonar un establecimiento si no se cumplen sus expectativas.
En el imaginario colectivo, cuando hablamos de lavandería industrial lo primero que senos viene a la cabeza son esos espacios de autoservicio donde nosotros somos los que gestionamos nuestra propia ropa y que podemos ver en cualquier calle de nuestra ciudad. Sin embargo, las lavanderías industriales van más allá. Son empresas que ofrecen servicios de alta calidad a otras empresas, como pueden ser hoteles, restaurantes, centros hospitalarios, residencias, clínicas, gimnasios…, para solucionar las necesidades de limpieza de manera eficaz y eficiente, pues cuenta con las máquinas, productos y herramientas adecuadas para el tratamiento correcto de la ropa.
Sin duda una actividad diaria que cuenta con un gran volumen para limpiar y desinfectar las prendas textiles.
Así, Marc Antoni Cerón, vicepresidente de GRUPO DINO, expone que “una lavandería hotelera se caracteriza por ser una instalación que forma parte de un establecimiento de hospedaje. Su uso principal es el lavado de prendas de habitaciones (sábanas, toallas, edredones…). Muchas de ellas también lavan la ropa de restauración (manteles, servilletas, trapos de cocina…) y ocasionalmente pueden tener servicios de SPA o estética siendo también lavado por esta instalación. Los últimos años su espacio en el hotel se ha visto suprimido, haciendo uso de servicios externos para el lavado de dicha ropa”.