Confort, todo aquello que produce bienestar y comodidades, es lo que buscamos cuando nos alojamos en un establecimiento hotelero. Son muchos los aspectos que se deben tener en cuenta para poder proporcionar una estancia agradable, que nos proporcione tranquilidad y descanso, además existen tantas clases de confort como usuarios, pues la percepción de cada individuo dependerá, en muchas ocasiones, de sus gustos, estado psíquico en el que se encuentre, así como la edad.
En el momento en que decidimos hacer una escapada, ya sea por placer o por negocios, lo primero que buscamos es sentirnos como en casa, y nos decantaremos por el establecimiento que más confort nos proporcione, es decir el que más bienestar y comodidades nos ofrece. Ante esto los hoteleros deben enfrentarse a la búsqueda individual de cada persona por sentirse como en su propio hogar, por estar razón, deberán ofrecer a sus clientes las mejores prestaciones en los equipamientos de descanso, estudiando muy en profundidad los elementos que conforman la habitación. Así, una buena elección de colchones, almohadas, canapés, sillas…, hará que la opinión del cliente se decante por nuestro establecimiento.