Explícanos brevemente el desarrollo de tu carrera profesional, ¿cómo nace Nuria Alia Studio?
En mis inicios trabajé en el estudio de arquitectura “Rafael de la Hoz”, donde adquirií un nivel alto de exigencia a la hora de presentar y ejecutar mis proyectos, trabajando en la ciudad de Telefónica, la nueva sede de Repsol en Méndez Álvaro, y una vivienda de lujo en Almuñécar, en otros.
Después creé mi propio estudio “Living Pink” junto con dos socias, en el que trabajé creando espacios divertidos y funcionales. Entre mis trabajos destaca el Mercado Lonja del Barranco en Sevilla, el proyecto de viviendas de lujo en Juan Bravo, 3 y otras viviendas y oficinas.
Actualmente dirijo mi propia firma, donde llevo más allá mis diseños creando mobiliario y objetos de diseño propio. Continuo trabajando en mi especialidad; definir espacios con distribuciones funcionales que sacan el mayor partido y encanto al espacio y los complemento con objetos y mobiliario que busco de forma constante, en anticuarios, rastros y diversas tiendas. Consiguiendo un resultado final que enamora.
En esta última etapa destacan mis últimos diseños de mobiliario y varios proyectos de vivienda en los que ha realizado reformas integrales y decoración.
¿Qué es para ti el diseño? ¿Cómo descubrió que quería ser interiorista?
Desde pequeña siempre he tenido claro que me quería dedicar a esta maravillosa profesión. Cuando descubrí a grandes diseñadores como Philippe Starck tuve ganas de hacer algo diferente, crear piezas diferentes y únicas con un estilo personal.
¿Qué cinco palabras te definen?
Color, luz natural, texturas, sofisticación y personalidad.
¿Qué requisitos y cualidades debe tener un buen interiorista y un buen proyecto de interiorismo?
Los proyectos deben reflejar un diseño personal adaptado a cada cliente, buscando una estética que cumpla con la funcionalidad y cree un entorno único que refleje la personalidad de cada uno de los clientes.