
¿Cuáles son los principales factores que considera Be Live Hotels para poder decidir un nuevo destino donde ubicar uno de sus hoteles?
Es importante que los destinos en los que estén ubicados nuestros hoteles sean sólidos en el ámbito vacacional y tengan un alto componente en turoperación internacional. De esta manera podremos llegar con más facilidad al cliente de cualquier parte del mundo que nos escoja por destino y por aportar la mayor calidad y bienestar posible a su estancia. En la actualidad Be Live Hotels está presente en España, Portugal, Marruecos, República Dominicana y Cuba.
¿Qué principales rasgos diferencian a la cadena Be Live Hotels? ¿Prima algún modelo en particular?
Los hoteles Be Live son hoteles modernos, adaptados a todo tipo de perfiles.
Con la intención de llegar a todos los públicos hemos llevado a cabo la segmentación de nuestra marca, que permite al usuario encontrar dentro de Be Live Hotels el establecimiento que mejor se ajuste a sus necesidades. Así, podrán escoger entre los Be Live Adults Only, pensados para parejas que buscan el relax absoluto; los Be Live Collection Resorts, establecimientos cinco estrellas hechos a medida para los clientes más exigentes; los Be Live City Center, hoteles de ciudad destinados tanto a profesionales como al cliente turístico; Be Smart, pensados para aquellos que quieren disfrutar de unas vacaciones más económicas sin perder un ápice de calidad; los Be Live Family Resorts, creados para vivir una auténtica experiencia en familia y, por último, los Be Live Experience, hoteles, de 4 estrellas y 4 estrellas superior dirigidos a todos los segmentos.
¿Qué es lo que cree que tiene más peso en el éxito de un hotel: la ubicación, el precio, el servicio…? ¿Considera que cada establecimiento obedece a una estrategia de marketing diferente?
El cliente busca una combinación de todo, en definitiva, busca calidad en cada uno de los aspectos que entran en juego en el día a día de un hotel. La estrategia de marketing cambia según la ubicación de cada establecimiento. Los hoteles-destino, por ejemplo, tienen una estrategia distinta a aquellos ubicados en centros neurálgicos concretos.