Cuando nos vamos a ver una película al cine no hay diferencia entre un cine u otro son salas estándar y corrientes que no tienen nada de llamativo. Sin embargo, no son todos así, existen pequeñas joyas del séptimo arte, cines distintos que están tan fuera de lo normal que la experiencia de ver una película puede ser todavía más increíble durante tu escapada de fin de semana.
5 cines distintos donde escaparte por el Día de las Palomitas de Maíz
Cine flotante en Tailandia: sin duda es el más sorprendente de la lista, aunque su vida fue un poco efímera. Unos pocos afortunados pudieron ver películas de una manera diferente gracias a este cine diseñado por el arquitecto además Ole Scheeren para un festival de cine en la isla de Kudu en 2012. Para la experiencia se les trasladaba en barco y se les acomodaba en medio del mar, rodados de un paisaje increíble.
Hot Tub Cinema y The Castle Cinema (Reino Unido): en este espacio se une la piscina y el cine, dos grandes hobbies de infinidad de personas. Consiste, esencialmente, en ver una película dentro de una bañera de hidromasaje. Su primera proyección fue en 2012 y, actualmente cuenta con varias salas en distintas zonas del Reino Unido, incluso han llegado a Ibiza. Por otro lado, el Castle Cinema es todo lo opuesto con su aire vintage que hace que nos sintamos como si estuviéramos dentro de “El expreso de Shanghai”. Su decoración celebra el auge del cine, con terciopelo, lámparas de barro…
Cine de chef (Corea del Sur): y ¿qué mejor que unir gastronomía con el séptimo arte? Seúl cuenta con este curioso cine donde únicamente puede acudir un reducido numero de personas que estarán rodeadas del mayor lujo posible y una cena preparada por prestigiosos chefs. Sin duda una experiencia increíble.
Sala Equis (Madrid): su situación privilegiada ha hecho que esta sala se revalorizada. La que en otro tiempo fuera una sala de cine porno, en la actualidad es un curioso bar donde se pueden ver algunos estrenos. Está dividida en cuatro zonas: la Terraza, un amplio pasillo que simula un callejón, el Ambigú, espacio de encuentro y debate, la Sala Plaza, una zona donde se ha decorado con luces y vegetación y con una gran pantalla donde proyectar estrenos, se puede comer o sencillamente tomarte un refrigerio, y, por último, la Sala Cine.
Le Grand Rex (París): el objetivo de crear esta sala por parte del productor Jacques Haïk es lograr la sala más bonita de París. La diseñó el arquitecto francés Auguste Bluysen junto con John Eberson y abrió su puerta en 1932.