Ohla Eixample se encuentra ubicado en un edificio que en sus orígenes albergaba oficinas en los años 70, en pleno Eixample de Barcelona. El edificio a remodelar, un edificio anodino, del pasado siglo, contaba con una altura libre entre forjados excesivamente pequeña y, al mismo tiempo, era mucho más alto que lo que permite el actual planeamiento urbano. Además, se encuentra construido sobre la bóveda de ferrocarril, lo que hace que esté sometido a un nivel de vibraciones que era necesario eliminar o en todo caso mejorar para convertirlo a su nuevo uso hotelero.
Tras pasar por un gran trabajo arquitectónico Ohla Eixample sorprende y se esconde tras una fachada que cuenta varias curiosas historias. Es el resultado de un diálogo que ha tenido en cuenta e implicado a la tecnología, la estética y la ciudad.
De este modo, entre las características del hotel sobresale la modernidad y tecnología de sus instalaciones, con unas líneas vanguardistas que dejan ver algunos detalles del antiguo edificio original.
Siguiendo con esta idea, frente a la arquitectura desvinculada de cualquier tradición, o las grandes fachadas planas de vidrio heredadas de los años 70, la del Ohla Eixample está compuesta por elementos verticales y horizontales de cerámica, material fuertemente vinculado a la historia de Barcelona. Sobre dichas piezas se proyectó una técnica innovadora en la que un algoritmo musical aportó un gran valor artístico.
Se eligió la composición musical “Vivaldi Recomposed” de Max Richter, ya que toma como base algo del pasado, en este caso Las 4 estaciones de Vivaldi, para darle un punto de modernidad. El mismo sistema se empleó para crear el gran mural cerámico que llena toda la planta baja, comenzando en la recepción y llegando hasta el fondo del restaurante. Por otro lado, en lo referente a la estética interior, el proyecto establece un diálogo entre la estructura existente, que queda desnuda y expuesta, y el uso hotelero, que se manifiesta en materiales de disfruta de un confortable y elegante diseño urbano, mobiliario de alta calidad y paredes de cerámica, inspirados en la cultura y tradiciones locales. Se distribuye en un espacio de 26 m2 con vistas a la calle Còrsega o hacia el interior del patio a través de ventanales de altura. Otros 7 espacios pertenecen a la categoría Design Deluxe, un confortable y elegante diseño urbano, distribuido en 30-36 m2 , con mobiliario de alta calidad y salida a una terraza privada que le da una distinción única, con vistas al interior del patio a través de ventanales de altura.