Fundada en 2005 en España por Kike Sarasola, actual presidente, Room Mate Hotels dispone de 29 hoteles y alrededor de 2.350 habitaciones en 6 mercados internacionales. Los hoteles de la cadena se conciben como hogares que abren sus puertas a los viajeros que llegan a la ciudad buscando sentirse como en casa. Por esta razón, en su planteamiento destaca la búsqueda de un servicio cercano, con un diseño atractivo y, siempre, con una localización inmejorable.
La cadena, que está protagonizando un gran cambio en el turismo, consolida su presencia en Málaga con la apertura, el pasado mes de marzo, de su tercer hotel en esta localidad, el Room Mate Valeria. Se trata de una de las grandes apuestas de la cadena, que refuerza la oferta turística de la ciudad y se suma a los dos hoteles que Room Mate Hotels ya tiene en la capital de la Costa del Sol, Room Mate Larios y Room Mate Lola.
El establecimiento se encuentra a tan solo unos metros del mar Mediterráneo, junto a la calle Larios, pleno centro neurálgico de la ciudad, en un edificio obra de Alejandro Armentero de Dalmases. La cadena, presidida por Kike Sarasola, siempre ha apostado por el diseño en todos sus hoteles, por lo que el proceso creativo de cada uno de sus establecimientos comienza con la elección del edificio adecuado, el cual siempre debe tener una ubicación estratégica y una historia detrás, gracias a estos datos se configura la personalidad del hotel, lo que les permite elegir al diseñador idóneo para crear el hogar de esa persona que acoge al turista dentro de la ciudad que se visita.
En este caso, para la decoración de Room Mate Valeria, se ha confiado en las interioristas Victoria y Sylvia Melian Randolph, un tándem de reconocido prestigio a nivel internacional que ha dotado al hotel de una personalidad rompedora, divertida, sofisticada y sobre todo, muy fiel a la esencia malagueña.
Para este trabajo se han decantado por una decoración de las habitaciones en tonalidades muy marineras, teniendo el color blanco como base. Además, las zonas comunes son reflejo de la vegetación que rodea el hotel, donde se pueden observar grandes hojas tropicales en distintos tonos de verde. Por otro lado, en lo que a la terraza se refiere, la cual cuenta con unas impresionantes vistas, Victoria y Sylvia Melian Randolph se han decantado, de nuevo, por la elección del turquesa y blanco, lo que ha conseguido un ambiente muy mediterráneo y fresco. Se trata de una paleta donde predominan los colores vivos como el turquesa, verde, en todas sus variantes, y azul marino, que contrasta con los suelos de mármol blanco y negro y el mobiliario de las habitaciones.