Barceló ha cumplido, el pasado 15 de enero, uno de sus sueños más deseados, instalarse en la almendra madrileña. La cadena mallorquina asumió, a comienzos del año pasado, la gestión del hotel Emperatriz, junto al Paseo de la Castellana y la Calle Serrano, en el madrileño Barrio de Salamanca, donde se encuentra rodeado de las calles más elegantes de la ciudad, con comercios y restaurantes de primer nivel.
El hotel ha sido recientemente inaugurado tras someterse a una exahustiva renovación que ha elevado su categoría de cuatro a cinco estrellas.
Esta remodelación integral ha dotado al establecimiento de una personalidad única, ya que se ha planteado un concepto de posicionamiento diferencial basado en la personalidad de Eugenia de Montijo, la última emperatriz. Una mujer de auténtico carácter español, Grande de España, carismática, cosmopolita, intelectual y política, que vivió en el siglo XIX, teniendo una mentalidad del siglo XXI.
Esta nueva versión de lujo que se ha llevado a cabo en este establecimiento busca la reinterpretación de la estética palaciega del siglo XIX, con espacios comunes inspirados en diferentes episodios de su intensa vida, así como de sus pasiones.
El Barceló Emperatriz, el cual está llamado a ser el hotel abanderado de la cadena, ha sido fruto de un pioneroproceso de co-creación donde algunos de sus futuros huéspedes han podido decidir, en distintos aspectos de la renovación, desde sus servicios, hasta algunos elementos decorativos a través de la web del proyecto y sus redes sociales. De igual manera, especial peso ha tenido la voz de las mujeres, donde un grupo de 25, líderes en distintos sectores empresariales de nuestro país, han tenido como musa a la Emperatriz Eugenia de Montijo en su proceso de co- creación del hotel. Este selecto club ha sido bautizado con un nombre especial: las Emperatrices del siglo XXI, siempre en honor a Eugenia de Montijo, cuyas iniciales E.M. aparecen en las almohadas del establecimiento.
El primer 5 estrellas de la cadena en la capital refleja la elegancia española, ensalzándola gracias a detalles de puro lujo, como puede ser su decoración a través de elementos clásicos que de descanso. En esta espectacular renovación no nos deja indiferente su magnífica escalera imperial de mármol, así como la utilización de muebles de época y chimeneas de mármol, que nos llevan a disfrutar de una experiencia palaciega.
El hotel cuenta con un total de 146 habitaciones reformadas, que han seguido el concepto B-room, estándar de se fusionan con otros de carácter vanguardista con un resultado sobrio y elegante. Los techos con molduras y artesonados, frescos y lámparas de araña, se convierten en instalaciones- escultura. Igualmente, se utilizan suelos de parqué y mármol, donde se simplifican los juegos geométricos propios de la época, manteniendo su lenguaje propio, utilizando el mármol para las zonas de tránsito y la madera para las área calidad y excelencia de Barceló. Dentro de ellas, 144 habitaciones cuentan con la categoría Deluxe (2 de ellas individuales), con luz natural y decoradas con mobiliario moderno en tonos claros, que contrastan con algún detalle más oscuro, como son las butacas de capitoné y terciopelo, las cuales aportan una nota de color. Las dos Suites restantes, están distribuidas con un salón conectado al dormitorio y un baño completo, con bañera de hidromasaje para ofrecer el mayor descanso y bienestar.