Son muchos los factores que influyen en un empresario a la hora de la elección de una determina instalación. Por un lado, hay que tener en cuenta, que este tipo de instalaciones suponen una inversión muy importante para el negocio, pero no solo económicamente hablando, sino que además, se debe garantizar un espacio diferente para el huésped, que lo convierta en un lugar único, distinto en todos los sentidos. Por ello, “hay que analizar cuidadosamente cada escenario, especialmente el volumen de usuarios que se estima que utilizarán este servicio y la demanda que se tiene al día, así como el personal con el que contará para atenderles, entre otros puntos”, especifica Juan Carlos Coronado, Director de I+D, de Zumex®.
Por otro lado, desde el punto de vista del huésped o comensal, las características iniciales que más valoran van orientadas al diseño y a la estética de la instalación y el mobiliario, dado que, de esta manera, la presentación del alimento hace que se llegue a apreciar de manera más apetecible.
En relación a esto, Joan Ros, Director de Compras y Logística de Serhs Projects, considera que el primer valor que prima en un establecimiento hotelero es el aspecto que va a tener esta instalación, en definitiva la decoración o acabados, por tanto, este punto es el que más se va a tratar con la propiedad o con el prescriptor encargado de este tema. Y, en este sentido, será con ellos con los que se va a marcar las ventajas o inconvenientes de unos materiales u otros para dicha instalación. “Por supuesto, se tendrá que tener mucho en cuenta las propuestas gastronómicas que cada establecimiento quiere ofrecer en cuanto a variedad y cantidades para poder desarrollar una distribución acorde con el local”.
No obstante, el aspecto estético o la decoración son elementos importantes pero no determinantes para la hora de elegir el mobiliario determinado. Es decir, desde el punto de vista del hostelero, “además de las características indicadas anteriormente, son muy importantes factores como la calidad, durabilidad, eficiencia, cómo se debe de adaptar el mobiliario a las dimensiones y estilo del establecimiento (llámese hotel, restaurante, comedor…), qué tipo de servicio pretende ofertar con dicho mobiliario, la comodidad en el trabajo de los operarios y en el autoservicio del huésped, cómo debe ser la distribución del producto, garantizarse de las condiciones óptimas del alimento, el ahorro energético a nivel de costes y medio-ambiental, evitar la contaminación acústica…”, enumera Juan Torres, Ingeniero del Departamento de Marketing de Infrico.
Igualmente, Javier Cano, Gerente de Lada Horeca, recomienda que el equipo siempre sea de alta gama en cuanto a calidad, sencillo de utilizar, puesto que es el cliente final quien hace uso directamente de la máquina, y hacer una buena elección de la capacidad necesaria, según el consumo.