Sevilla, ciudad con un color especial, acoge el restaurante AL LADO como uno de los espacios gastronómicos del EME Catedral Mercer Hotel 5 estrellas. Hotel resultado de la restauración de 14 casas sevillanas del siglo XVI por el arquitecto español Juan Pedro Donaire, el hotel rinde homenaje a las raíces andaluzas en clave de diseño contemporáneo frente a la majestuosa Catedral y la Giralda.
El nuevo restaurante, bajo el liderazgo del chef, cinco estrellas Michelin, Paco Pérez, muestra una cocina desenfadada, moderna y urbana, sin perder de vista la calidad del producto. Porque para el chef, “el buen producto es lo primero. Sin él no podríamos hacer nada. Nuestra labor es extraerle el máximo”.
Bajo esa premisa, procedentes del mar, ofrece tapas y raciones para compartir, tan sugerentes como los chocos black & white, el carpaccio de gamba blanca, los tacos de merluza en adobo con mayonesa cítrica, los mejillones en escabeche de algas con crujiente… De la tierra llegan platos como las rabas de pollo al limón andalusí, el pincho moruno, el picantón chinese, las croquetas ibéricas o las tablas de jamón ibérico, lomo, salchichón y chorizo. También quesos con Denominación de Origen de Andalucía. La carta también consta de pizzas, cocas, baos y molletes, todos ellos elaborados con base de masa madre casera, como el mollete de calamares, el bao de rabo, la pita suflada con jamón o el brioche nórdico. Las burguers combinan carne de vaca y ternera de primera calidad con originales ingredientes como la torta del Casar, champiñón en duxelle, panceta, patatas paja y huevo. La carta se cierra con deliciosos postres caseros como la tarta de limón y helado de violeta, la tarta tatín de manzana o el soufflé de chocolate. AL LADO ofrece también la opción de ‘take away’, un servicio que está marcando las tendencias gastro en las principales capitales europeas.
En cuanto a su proyecto de interiorismo, llevado a cabo por el Estudio Flop, se inspira en la Edad Media, cuando bajo el dominio del Islam, Sevilla era una ciudad dedicada sobre todo al comercio. Su puerto fluvial era punto de llegada para productos de Oriente y África, mercancías que después se dirigían hacia el Norte de Europa. La actual calle Alemanes (donde se encuentra EME Catedral Mercer) formaba parte de la denominada Alcaicería Mayor, un zoco en el que se vendían especias, sedas, oro y otros productos exóticos. La puerta de acceso al mercado estaba situada frente a la puerta de la mezquita, que con la cristianización del templo pasó a denominarse Puerta del Perdón.