En el momento en el que una persona se aloja en un establecimiento hotelero, no sólo busca precio y ubicación. La limpieza de las habitaciones, la ropa de cama y toallas, por ejemplo, son puntos decisivos a la hora de decantarse por un hotel u otro.
En este sentido, la limpieza y la higiene dentro de la actividad hotelera requieren de una atención especial para poder conseguir un ambiente óptimo, más atractivo, confortable y saludable para los clientes externos e internos.
Aunque en el hotel se atienda de manera excepcional en la recepción, si el baño no está reluciente y se ve higiénico, el cliente nunca volverá a hospedarse en ese hotel. De esta manera, para asegurar una correcta higienización de un establecimiento hotelero se necesita realizar una adecuada limpieza de las áreas del hotel y el aseo de su personal. Procedimientos, principios, normas…, que permiten proteger la salud de los turistas y de los propios trabajadores del hotel, previniendo las posibles enfermedades. Y, además, identificación, análisis y control de áreas y puntos sometidos a riesgos de surgimiento de contaminación y enfermedades.
No obstante, aunque desde el punto de vista del huésped todo entra dentro de la categoría de limpieza de hotel, para un correcto trabajo se debe incluir también la higiene de todas las áreas o superficies que puedan entrar en contacto con el turista y que puedan provocar contaminaciones y enfermedades.
Además, es muy importante tener en cuenta sobre la calidad de la limpieza y el estado funcional de un hotel, que un lugar limpio será frecuentado siempre, mientras que uno sucio es más complicado que regrese, por lo que todas las cadenas hoteleras tienen la responsabilidad de proporcionar el bienestar de los clientes. En un sector tan competitivo como el hotelero -más en temporada alta- una sola reseña negativa puede arruinar la reputación de un establecimiento.
Por ello, para llegar a controlar los aspectos de limpieza e higiene del establecimiento, debemos conocer, comprender y capacitar a los empleados dentro de los procedimientos, principios, técnicas, normas y reglamentos que permiten un ambiente salubre y acogedor, sin riesgo de contaminación por agentes externos que puedan correr un riesgo para la calidad del servicio.
El valor de una higiene correcta
Habitualmente, los viajeros tienen muchas exigencias en el momento de viajar, variando las expectativas que tienen del viaje que van a realizar dependiendo de su personalidad y objetivos del viaje. Sin embargo, la limpieza siempre se encuentra entre las principales prioridades del usuario. Se exige un buen servicio pero, al mismo tiempo una habitación, que esté limpia, no tenga polvo, sábanas recién cambiadas, y un baño completamente desinfectado.