Sin duda, nuestro primer viaje se lleva a cabo a través de los libros. Entre las páginas de muchas novelas podemos sumergirnos en mundos lejanos imaginarios y conocer de primera mano destinos reales gracias a las aventuras de sus protagonistas.
Gracias a las novelas podemos entender mejor los destinos y caras distintas de las ciudades. Nos crean cierta necesidad por viajar y conocer estos lugares, a los que viajamos con la imaginación a través de sus páginas cuando tenemos que quedarnos en casa.
Ocho novelas para inspirar a los viajeros
En el siguiente post, vamos a conocer ocho libros que nos inspirarán y animarán a conocer lugares y nos sumergirán en historias inimaginables:
Dos huérfanos en China: esta novela de Héctor Sánchez Minguillán nos emociona desde la primera página. El libro narra la historia de un joven que recientemente ha perdido a sus padres cuando regresaban de China, por lo que decide viajar a este país siguiendo los pasos de estos antes de su muerte. Guiado por el diario de su madre junto con compañero de viaje, un chino adoptado por una familia catalana que hace mucho que no viaja a su país de origen, nos sumergiremos en grandes paisajes y lugares de este gran país.
Diarios de motocicleta: el diario que redactó Ernesto Guevara cuando, con la edad de 23 años, emprendió un largo recorrido en moto por Latinoamérica junto con su amigo Alberto Granada, es el origen de esta novela. Empezando su ruta en Córdoba, recorrieron Colombia y Venezuela, acabando su viaje cuando volvió de Miami a Buenos aires. Sin duda las páginas narran una gran aventura que nos sumerge en todos los lugares que ambos amigos visitaron durante casi 8 meses de periplo.
Fiesta: Ernest Hemingway narra la excursión a Pamplona de un grupo de americanos e ingleses que, en los años veinte, se encuentran exiliados en París. Durante ese viaje se encuentran con Brett Ashley, una gran seductora, y el desventurado Jake Barnes, quienes, durante la Primera Guerra Mundial, vivieron un amor irrealizable pero genuino. En estas páginas se describe el verdadero ambiente parisino y las corridas de toros en España, brutalmente realistas.
La vuelta al mundo en ochenta días: con una apuesta millonaria, un flemático inglés, Phileas Fogg, pretende dar la vuelta al mundo en 80 días, utilizando todos los medios a su alcance, trenes, barcos, elefantes, coches…Sin duda un viaje lleno de humor, aventura, heroísmo y, por su puesto, de paisajes y lugares increíbles que conocemos desde niños.
Las aventuras de Huckleberry Finn: tan criticada como elogiada, esta novela de Mark Twain es sin duda el clásico por excelencia de la literatura estadounidense. En esta novela, el autor nos lleva por el Mississippi de la mano del entrañable Huck Fin y su gran amigo Jim, huyendo de la esclavitud. Recorriendo los paisajes de la época a las orillas del Mississippi recorreremos el racismo, la amistad y la libertad de esos años turbulentos.
De buena familia: a pesar de que son infinidad las novelas que muestran la Gran Manzana, esta de Cynthia D’Aprix Sweeney nos la muestra desde el interior, desde la propia vida y casa de los neoyorquimos y de sus diferentes clases sociales. En estas páginas conoceremos la vida de Nueva York tras el 11 S, cómo continúa la vida en los distritos a través de la visión de cuatro hermanos totalmente diferentes entre ellos.
Come, reza, ama: se trata de una bonita historia donde una mujer, tras su divorcio, abandona toda su vida y posesiones para encontrarse a sí misma. A través de la trama acompañamos a la protagonista por tres países, Italia, India e Indonesia. Estos tres lugares marcarán el descubrimiento interior de la protagonista.
En Italia conoceremos el placer de la buena cocina y la buena conversación, adentrándose en el significado de la “Dolce Vita”. En India se adentrará en la paz interior y en la meditación. Y, por último, en Indonesia encuentra el equilibrio entre cuerpo y mente donde aplicará lo aprendido en los otros dos países, dejándose llevar por las nuevas experiencias y de nuevo, el amor.
Palmeras en la nieve: de la mano de dos hermanos Jacobo y Kilian nos embarcaremos en una aventura en la que en 1953 abandonan la montana oscense para reencontrarse con su padre en la Isla de Fernando Poo, Guinea Ecuatorial. Un veterano que trabaja en una finca en la que se cultiva y tuesta uno de los mejores cacaos del mundo. En este recorrido conoceremos las principales diferencias y similitudes sociales entre coloniales y autóctonos. En este entorno maravilloso y exótico, uno de los hermanos se enamorará de una nativa. Posteriormente, en 2003, la sobrina e hija de estos hermanos regresará a la isla a conocer qué fue lo que pasó entre ellos que hizo que se distanciaran.