Barcelona es una ciudad de contrastes, donde cada barrio conserva una historia, unas tradiciones y una manera propia de entender la vida cotidiana de la capital catalana. Desde las calles del Gòtic hasta la Diagonal, pasando por el patrimonio modernista del Baix Llobregat, existen diferentes formas de acercarse a la ciudad y a quienes la habitan. Partiendo de esta diversidad, Hesperia ofrece tres miradas diferentes y complementarias sobre la Ciudad Condal a través de tres hoteles, Hesperia Barri Gòtic, Hesperia Sant Just y Hesperia Presidente, construidas a partir de la personalidad de cada uno de ellos y de su relación con el entorno.
Esta propuesta se enmarca bajo la filosofía Hesperiencial, con la que Hesperia busca que sus hoteles trasciendan su función tradicional de alojamiento para convertirse también en puntos de encuentro abiertos a la ciudad. A través de actividades culturales, experiencias gastronómicas, rutas, talleres y colaboraciones con profesionales, entidades y negocios locales, cada establecimiento desarrolla una programación propia que invita tanto a huéspedes como a residentes a descubrir el destino desde nuevas perspectivas.
Hesperia Barri Gòtic: el arte y las historias de quienes dan vida al barrio
En pleno corazón de Ciutat Vella, Hesperia Barri Gòtic ha construido una propuesta estrechamente vinculada al patrimonio, la creación artística y la vida cultural de su entorno. Recientemente reconocido con la especialización de Hotel Cultural por el Gremi d’Hotels de Barcelona, propone conocer el barrio a través de las personas que lo habitan, sus comercios y los proyectos que forjan su identidad.
Esta relación se materializa en colaboraciones con artistas locales como Jaume Tenes o Alejandro Miras, galerías y entidades culturales de la zona como la Associació Barcino Art (ABA), una red de galerías y estudios artísticos del barrio con la que el establecimiento trabaja para dar visibilidad a la creación local.
El hotel incorpora también a su propuesta experiencias y visitas que permiten acercarse a otras expresiones culturales, desde el arte urbano en el BAS Museum hasta el patrimonio histórico y religioso de la Basílica de la Mercè, pasando por espacios culturales como la Llibreria Sant Jordi, uno de los establecimientos históricos del Gòtic hoy reconvertido también en espacio gastronómico. Estos lugares representan esa conexión entre el patrimonio, la cultura y las personas que mantienen activa la vida del barrio.
La programación de Hesperia Barri Gòtic se completa con exposiciones, talleres, encuentros con creadores y actividades abiertas a la ciudad. Entre las más recientes se encuentra Los Últimos del Gótico, el proyecto documental del fotoperiodista José Manuel Villanueva, cuya primera muestra puede visitarse en el hotel hasta el 25 de octubre y que recoge, a través de fotografías y testimonios, las historias de quienes continúan viviendo en el barrio.
Como parte de la experiencia que ofrece el hotel, se encuentra The Circle, su espacio más íntimo; una coctelería oculta en su planta baja al estilo speakeasy con una propuesta que rinde homenaje a las poetas malditas y a las calles del Gòtic, y que pueden disfrutar tanto huéspedes como visitantes.
Hesperia Sant Just: cocina de producto, bienestar y patrimonio a unos minutos del centro de Barcelona
A pocos kilómetros del centro de la ciudad, Hesperia Sant Just ofrece una perspectiva diferente, vinculada al patrimonio del Baix Llobregat, a la gastronomía y a experiencias relacionadas con el bienestar.
Su ubicación permite acercarse a una parte diferente del entorno barcelonés que reúne algunos de los ejemplos más interesantes del modernismo catalán. Entre ellos se encuentran la Cripta Gaudí y la Colònia Güell, una colonia industrial dedicada al textil donde Antoni Gaudí diseñó una iglesia, considerada una de las primeras obras experimentales del arquitecto. También algunas edificaciones singulares en el cercano municipio de Sant Joan Despí, como el Centre Jujol – Can Negre y la Torre de la Creu, obras del arquitecto modernista Josep Maria Jujol i Gibert, colaborador de Gaudí. Estos espacios forman parte de un territorio con una identidad arquitectónica y cultural propia, que permite ampliar la mirada más allá de los lugares más conocidos de Barcelona y descubrir otros capítulos de su historia.
Su filosofía Hesperiencial se complementa con una programación que incorpora talleres y actividades relacionadas con el bienestar, los hábitos de vida saludables, consejos para el día a día profesional y el desarrollo personal. Activaciones como talleres de estilismo y yoga facial o charlas sobre nutrición y salud femenina buscan acercar el hotel a quienes viven y trabajan en Sant Just Desvern y sus alrededores, utilizando sus espacios para compartir conocimientos y experiencias con profesionales y proyectos del entorno.
La gastronomía ocupa también un lugar destacado en la personalidad de Hesperia Sant Just. Su restaurante asador Alambí, especializado en cocina al fuego, incorpora una dimensión culinaria a la experiencia del hotel y se suma a su propuesta como espacio de encuentro, con platos muy enfocados al producto, entre ellos carnes como el lechazo de Aranda de Duero y el cochinillo ibérico, o pescados como el rodaballo a la brasa y el atún fresco a la parrilla.
Hesperia Presidente: entre la arquitectura y las tradiciones locales
Situado en plena Avenida Diagonal, Hesperia Presidente propone descubrir Barcelona a través de su historia urbana, su arquitectura y las tradiciones que mantienen viva la identidad de sus barrios, comenzando por el propio edificio que alberga el hotel.
Las rutas culturales constituyen uno de los principales ejes de su programación Hesperiencial. A través de recorridos temáticos, el establecimiento propone acercarse a distintas etapas y facetas de la ciudad, desde la evolución de la Diagonal y su arquitectura burguesa hasta la identidad de barrios como Gràcia o
Sarrià. En el primero se encuentra Casa Vicens, la primera casa proyectada por Gaudí, que permite descubrir los inicios del arquitecto y su particular lenguaje modernista. Por su parte, Sarrià, antiguo núcleo independiente integrado posteriormente en Barcelona, conserva calles, comercios y espacios que permiten conocer una dimensión diferente de la ciudad. Su recorrido ofrece también la oportunidad de acercarse a expresiones de la cultura popular catalana, como los castellers, una tradición que continúa presente en la vida asociativa del barrio.
La propia arquitectura del hotel forma parte de esta relación con el entorno. Diseñado por el arquitecto Josep Maria Aixelà y considerado el primer rascacielos de Barcelona concebido con vocación hotelera, el inmueble nació con la intención de contribuir a la modernización de la ciudad y reforzar su proyección internacional, tomando como referencia los grandes edificios de metrópolis como Nueva York. Su participación en 48h Open House Barcelona permite descubrir el edificio desde una mirada diferente, acercando al público sus espacios más representativos y su evolución como parte del paisaje urbano de la Diagonal.
Junto a estas propuestas, Hesperia Presidente desarrolla actividades relacionadas con la creatividad, la cultura y el estilo de vida, ampliando las posibilidades de disfrutar del establecimiento más allá de la estancia.
Hesperiencial: hoteles conectados con su entorno
Aunque cada establecimiento desarrolla una propuesta propia, los tres comparten una misma filosofía: integrar la identidad local en la experiencia hotelera y establecer vínculos con las personas, entidades y proyectos que forman parte de ella.
A través de Hesperiencial, Hesperia busca construir una relación que funcione en ambas direcciones. Para los huéspedes, los hoteles se convierten en puntos de partida desde los que descubrir la cultura, el patrimonio y las particularidades de cada barrio. Para los residentes, abren sus espacios a actividades y colaboraciones con profesionales y proyectos locales, ofreciendo nuevas oportunidades de encuentro y participación.
Así, Hesperia Barri Gòtic, Hesperia Sant Just y Hesperia Presidente trasladan una misma filosofía a tres entornos diferentes, con experiencias que responden a la personalidad de cada establecimiento, acercando tanto a viajeros como a residentes a la vida cultural y social de sus respectivos barrios.