Escrito por 09:37 Comunicados, patrocinado

Pueblos medievales que descubrir en España

Compartir

España es un país repleto de encanto, y uno de los que destacan son sus pueblos medievales. Ciudades que nacieron hace más de mil años, en encrucijadas de caminos. Pueblos que han conservado toda su apariencia medieval, guardando hasta la fecha un patrimonio excepcional, grandes palacios, murallas, castillos…, sitios donde poder adentrarnos a esa época tan fascinantes y que merecen una visita detenida.

tossa del marTossa de Mar, Gerona: con un gran patrimonio cultural y una amplia tradición marinera, se encuentra rodeada de una muralla del siglo XII y XIV que protegía la villa de piratas y corsarios que se acercaban a la ciudad desde el Mediterráneo. Se podría decir que es el único poblado medieval fortificado que todavía pervive en el litoral catalán. Además, de contar con unas excelentes playas, se podrá disfrutar de unas calles estrechas y disfrutar del ambiente medieval que nos rodea.

Alarcón, Cuenca: a la orilla del día Júcar, se encuentra un emplazamiento fortificado donde el castillo se convierte en el rey. Una edificación que impone con su presencia, y que actualmente acoge un Parador Nacional. Pero éste no es su único encanto, en su exterior se rodea de un conjunto de callejuelas que nos trasladan a una riqueza de otra época donde resaltan las numerosas iglesias, cada uno con su propio estilo que sitúan a Alarcón como emplazamiento relevante durante varias edades.

siguenzaSigüenza, Guadalajara: en un entorno indiscutiblemente medieval, lo primero que fascina es su imponente castillo. Posteriormente, este pueblo nos sorprende con su catedral, la cual todavía guarda heridas de guerra, y que conserva en su interior una de las esculturas góticas más preciosistas, el Doncel. El siguiente espacio digno de visitar es su Plaza Mayor, empedrada y repleta de soportales, con arcos inexpugnables y callejuelas que poco a poco toman pendiente desencadenando en el Parador Nacional.

Aínsa, Huesca: es una de las puertas de entrada al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Una población con un extenso patrimonio, viejas calles, un castillo del siglo XI, muralla Sus viejas calles, su castillo del siglo XI, la muralla, la plaza Mayor, la iglesia de Santa María (siglo XII) y las fachadas de casa Arnal (siglo XVI) son algunas de las muestras de la dilatada historia de esta población que también conserva vestigios celtas y romanos. Jamás conquistada por los musulmanes fue tan combativa que hasta su iglesia fue concebida como un templo defensivo. Desde 1965 es Conjunto Histórico Artístico.

MorellaMorella, Castellón: a una altitud de más de 1.000 metros, el castillo de Morella es el rey del Maestrazgo castellonense. Pero, aunque más discreta su auténtica joya no tiene nada que ver con las defensas de la villa, la Iglesia Arciprestal Santa María la Mayor, una maravilla gótica, que antecede a otras pequeñas joyas que van apareciendo por el urbanismo de esta ciudad, como el Convento de San Francesc con su cuadro de La Danza de la Muerte. Un urbanismo tradicionalmente medieval, donde podremos disfrutar de su muralla, el acueducto gótico…

Albarracín, Teruel: en esta imponente villa es posible viajar más lejos de la época medieval. Un espacio donde podemos encontrar restos prehistóricos de hace miles de años. En este lugar se asentó en el siglo XI un grupo musulmán perteneciente a los Ibn-Racin, de donde proviene su nombre actual. Su castillo, en aquel entonces alcazaba de los Razin, es una de las edificaciones más imponentes de la villa, que cuenta con unas magníficas murallas, una Plaza Mayor donde disfrutar del ambiente y un paisaje inimaginable.

Frías, Burgos: documentada desde el siglo IX, durante la lucha de Navarra contra Castilla, ya que Frías pertenecía la Reyno de Navarra. Además, puede considerarse la ciudad más pequeña de España, y sobre todo, una de las ciudades con mayor encanto del mundo. Adquirió especial relevancia en 1202 cuando el rey Alfonso VIII le proporcionó nuevos fueros, mejorando su crecimiento económico. El tamaño de la ciudad la hace perfecta para escapadas cortas. Cruzando su ineludible puente medieval sobre el Ebro llegamos a una ciudad tan bien protegida con su muralla que no ha sufrido cambios en los últimos años, o siglos. En definitiva, una visita donde no podemos dejar de visitar su castillo, sus casas colgadas, y disfrutar de su maravilloso paisaje.

Santillana del marSantillana del Mar, Cantabria: el pueblo de las tres mentiras, no es santa, ni llana ni tiene mar, pero de lo que no carece es de encanto, basta con adentrarnos en sus calles para darse cuenta. Con el asentamiento de un grupo de monjes, en la Colegiata de Santa Juliana, Sant Juliana, de donde proviene su nombre, fue lugar de paso del Camino de Santiago y una auténtica vía de comunicación, comercio y transmisión de conocimiento. La calle del Rey y la plaza del Mercado son sus dos centros principales, flanqueados de edificios sublimes. Además de su patrimonio medieval, Santillana se destaca por su importante legado renacentista y barroco.

Olite arquitecturaOlite, Navarra: un pueblo de leyenda que esconde algunas de las mayores maravillas históricas de España, como son el Palacio Real de Carlos III o los castillos y murallas de origen romano. Declarado monumento nacional en 1925 es el mayor ejemplo de gótico civil de Navarra y uno de los más notables de Europa. Su casco antiguo conserva el mismo trazado, y hasta los mismos nombres medievales, desde hace siete siglos. Declarado monumento nacional en 1925, constituye el ejemplo más importante del gótico civil de Navarra y uno de los más notables de Europa. Destacar su famoso palacio fortaleza, el rato de la judería, el Monasterio y el Hospital…

Aprovechemos todavía el buen tiempo y disfrutemos de pequeñas escapadas donde empaparnos de las joyas de la arquitectura medieval de nuestro país.


Compartir
Close