Coblonal ha transformado un antiguo local de 116 m² en el barrio del Raval en el nuevo restaurante Pötstot, un espacio que refleja la filosofía de su cocina 100% sin gluten, vegana y sin lactosa. El proyecto combina interiorismo sostenible, funcional y acogedor, con la intención de ofrecer una experiencia gastronómica inclusiva y respetuosa con el medio ambiente.
Pötstot es el segundo establecimiento de esta firma que ha logrado consolidar una propuesta donde todos los comensales pueden disfrutar de la comida sin miedo ni etiquetas, promoviendo un concepto de alimentación consciente y accesible. Los creadores, Manel Forés y Quim Viñas, han impulsado una comunidad gastronómica abierta a todos, y Coblonal traduce esta filosofía en un diseño que cuida y acompaña a cada visitante.
Diseño interior con alma y sostenibilidad
El equipo de Coblonal ha trabajado respetando los elementos arquitectónicos originales del local. Entre ellos destacan:
Pavimento de terracota original.
Forjado con vigas de madera.
Paredes de obra vista pintadas de blanco para potenciar luminosidad y amplitud.
La madera de pino tiene un papel central en mobiliario y detalles, mientras que la mayor parte de las sillas son de segunda mano, cuidadosamente retapizadas con tejidos de alta calidad. Esta combinación refleja una filosofía clara: reutilizar y elevar, ofreciendo un interiorismo sostenible sin sacrificar la estética ni la comodidad.
La paleta de colores juega un papel decisivo en la atmósfera del restaurante: tonos verdes, granates y marrón óxido crean un ambiente neutro, cálido y acogedor, con guiños al diseño mid-century, que aportan carácter contemporáneo al espacio.
Comedor flexible y funcional
Coblonal ha diseñado una bancada continua de madera a medida, que refuerza la sensación de recogimiento, complementada con cojines grises que aportan ergonomía y confort sin comprometer la limpieza visual.
La distribución de mesas en distintos niveles permite adaptar el espacio a diferentes tipos de comensales sin interferir en los flujos de circulación, fomentando un entorno cómodo y accesible. Las mesas de hierro con efecto óxido y detalles en madera y fibras naturales aportan textura, carácter y conexión con la naturaleza, mientras que la vegetación introduce un toque fresco y relajante.
La iluminación ha sido cuidadosamente seleccionada: lámparas decorativas de distintas morfologías aportan dinamismo y refuerzan la sensación de hogar, completando un espacio donde el diseño no solo decora, sino que acompaña.
Restauración artesanal y respeto por la historia
Uno de los mayores retos del proyecto fue recuperar la madera original del local, incluyendo puertas, ventanas y carpinterías interiores. En lugar de sustituir estos elementos, Coblonal apostó por un decapado artesanal, retirando capas de pintura para dejar visible la esencia del material. Nuevos pomos, manillas y cerrojos han sido cuidadosamente seleccionados para mantener coherencia estética con el resto del proyecto.
“Este trabajo minucioso refleja nuestra manera de entender el diseño. No se trata de imponer una estética, sino de potenciar la esencia del espacio y su filosofía de sostenibilidad”, explican desde Coblonal.
Un restaurante inclusivo donde comer bien es natural
Pötstot es más que un restaurante vegano en Barcelona; es un espacio diseñado para cuidar, abrazar y celebrar la inclusión gastronómica. Cada decisión de diseño, desde la elección de materiales hasta la iluminación y la disposición del mobiliario, contribuye a una narrativa única: un lugar donde alimentarse bien, cuidarse y sentirse cómodo es la experiencia principal.
Con su propuesta de cocina sin gluten, vegana y sin lactosa, Pötstot se posiciona como un referente en gastronomía inclusiva en Barcelona, combinando sostenibilidad, funcionalidad y diseño contemporáneo. Coblonal ha demostrado que el interiorismo consciente puede ser un aliado del bienestar, transformando un espacio histórico en un restaurante moderno, accesible y lleno de alma.

Fotografías: Heidi Cavazos