Uno de los lugares más confortables del Palazzo Victoria es su exclusivo Club Victoria y, concretamente, su sala de juegos, presidida por un gran billar y una espectacular chimenea de diseño. Un precioso techo de madera y el toque cálido que aporta la piedra que rodea al hogar hacen el resto.
Su hora sublime es a partir de las 19:00, cuando muchos veroneses acuden a él para degustar el tradicional aperitivo italiano, que tiene como invitado estelar y recurrente al famoso Spritz. Pero también es frecuentado por los más trasnochadores, que despiden el día en él disfrutando de sus acogedores sofás de cuero mientras saborean un aromático gin tonic al calor del hogar.