Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

NH Hotel Group ha presentado hoy la evolución de los resultados del primer semestre del ejercicio, que ha estado marcado por un contexto global sin precedentes como consecuencia del impacto de la pandemia por COVID-19 y el cierre de la mayor parte de la capacidad hotelera durante meses de abril y mayo.

Ramón Aragonés, Consejero Delegado de NH Hotel Group, ha afirmado que “la adecuada transformación operativa y financiera lograda por la Compañía en años anteriores, junto a las medidas de contingencia implementadas y el refuerzo de la liquidez en el periodo, han permitido a NH Hotel Group superar los meses más severos provocados por la crisis sanitaria, retomar su actividad y afrontar la segunda parte del año con más solidez en un complejo entorno de incertidumbre”.

Durante los meses de abril y mayo, el 95% de los hoteles permanecieron cerrados en cumplimiento de los distintos estados de alarma nacionales, y los que se mantuvieron abiertos lo hicieron con fines solidarios o para el uso de colectivos esenciales. Fruto del aislamiento y las restricciones de viaje, el segundo trimestre ha sido el más afectado, reflejando en su conjunto una drástica caída de la demanda.

En junio, tras varios meses de cierre, la Compañía reabrió gran parte de sus hoteles en Europa. En este proceso, la flexibilización de la estructura de costes llevada a cabo por NH Hotel Group en los últimos años ha sido clave, ya que ha permitido que, aun con una demanda muy limitada, un amplio número de los hoteles hayan podido retomar su actividad. Esto ha sido posible debido a que el coste fijo incremental de reabrir un establecimiento del Grupo es reducido, dado que la mayoría de los costes asociados para retomar la actividad son variables o están externalizados.

El proceso de reapertura está siendo progresivo en función de la demanda y centrado en optimizar la rentabilidad. A final de junio, el Grupo alcanzó el 60% del portfolio abierto en todo el mundo, cifra que aumenta al 70% a final de julio.

La fase de recuperación está siendo inicialmente impulsada por la demanda doméstica -ya que la movilidad continúa siendo baja- limitando la demanda internacional, y por el segmento B2C, que representa un 60-70% del negocio de la Compañía. Por su parte, el cliente corporativo y de grupos de negocio se espera que tenga una recuperación más lenta, debido al entorno macroeconómico, al distanciamiento social que restringe el tamaño de los eventos y sujeto a la evolución de los avances científicos relativos a la solución de la crisis sanitaria.

Bajo el concepto Feel Safe at NH y junto a la colaboración de SGS (líder mundial en inspección, análisis y certificación), el Grupo revisó todos sus procedimientos y llevó a cabo cerca de 700 adaptaciones en sus estándares operativos para preservar la salud y seguridad de viajeros y empleados en el proceso de reapertura de sus hoteles.

La vuelta a la actividad de la Compañía ha permitido volver a generar ingresos en junio, una tendencia que se acelera en el mes actual con más hoteles abiertos y pasando en Europa de una ocupación de los hoteles operativos del 31% en junio a una tasa cercana al 40-45%, con la que prevé cerrar julio la Compañía.

A pesar de la reciente reactivación de la actividad, los ingresos de la compañía en el semestre presentaron un descenso del 62,4%, hasta alcanzar los €309,3 millones frente a €821,5 millones, explicado por el severo impacto de la pandemia sufrido en el segundo trimestre, donde los ingresos alcanzaron los €30 millones, sin prácticamente ingresos en los meses de abril y mayo.

Desde que comenzó la fase de incertidumbre a finales de febrero, el Grupo inició la implementación de un relevante plan de contingencia para adaptar el negocio y garantizar su sostenibilidad, con foco en minimizar costes. Como consecuencia, la Compañía ha logrado una reducción de los costes operativos excluyendo alquileres del 70% en el segundo trimestre, un 59% incluyendo los ahorros en los contratos de renta.  Para garantizar que la base de costes siga reducida, la fuerza laboral continúa adaptada a la situación actual, con expedientes de regulación de empleo temporal extendidos hasta el tercer trimestre, manteniendo además los gastos de marketing bajos, y las mejoras en las condiciones con proveedores, así como con el objetivo de incrementar los ahorros en rentas durante el segundo semestre del año.

Por su parte, el EBITDA recurrente reportado del Grupo en el semestre disminuye hasta -€33,8 millones y el resultado neto total desciende hasta los -€218,5 millones.

A pesar del impacto sobrevenido por la crisis sanitaria, la Compañía cuenta con una sólida posición de liquidez disponible cercana a los €600 millones (€326 millones de caja y €271millones en líneas de crédito disponibles) a 30 de junio sin vencimientos de deuda en el corto plazo, a pesar del consumo de caja operativa del semestre y los desembolsos por obras ejecutadas a finales de 2019 y en los meses anteriores al periodo COVID-19.