Con motivo de la celebración de HIP 2022 en Madrid entre el 7 y el 9 de marzo, soluciones sostenibles de Knauf Industries han sido presentadas al sector Horeca. Soluciones que se encuadran dentro de las dos tendencias que ya están revolucionando el sector: la digitalización y la sostenibilidad dentro de una economía circular.
Knauf Industries propone una serie de soluciones con las que aportar un valor de imagen añadido a los restaurantes o supermercados sumando esfuerzos por el reciclaje y la circularidad y alargando la vida útil de los alimentos en el punto de venta final, reduciendo así el despilfarro alimentario, dos de los pilares de la Agenda 2030 para la sostenibilidad medioambiental.
Soluciones sostenibles de Knauf Industries
El smart packaging es la incorporación activa de las tecnologías digitales a los envases y embalajes de uso alimentario. Esta tecnología responde a la necesidad de asegurar la calidad y trazabilidad de un producto a lo largo de toda la cadena de distribución. “Ya es posible incorporar sensores de temperatura que detectan si se ha roto la cadena de frío o la de calor. O si ha habido cambios en el peso. Esto es muy útil en los envíos de alimentos caros, por ejemplo, en una caja de marisco, donde puede darse la sustracción de alguna pieza o se puede romper la cadena de frío”, explica Víctor Borrás, desde marketing de Knauf Industries España.
La smartbox Komebac® Cool de Knauf Industries es un embalaje isotérmico, con alta capacidad para absorber impactos y alerta de vibraciones. Es posible compartimentarlo creando dos espacios con distinta temperatura. Se fabrica en polipropileno expandido (EPP), un monomaterial lavable, reutilizable, reciclable y con un ciclo de vida muy largo, con lo que su huella de carbono es muy baja.
La regulación cada vez más estricta sobre el plástico de un solo uso y el inminente impuesto a los plásticos no reciclados obliga a los restaurantes de take away a replantear los materiales utilizados en vasos, platos o bandejas con criterios de retornabilidad. “R’KAP® es una materia prima apta para consumo alimentario, fabricada a partir de plásticos de posconsumo y con las mismas propiedades que el polipropileno. El consumidor lo puede meter en el microondas al llegar a casa si la comida se ha enfriado y el establecimiento se ahorra el impuesto al plástico.
En el caso de CELOOPS® se trata de un material apto para consumo alimentario procedente de plástico reciclado postconsumo y se depositan para su reciclaje en el contenedor amarillo. Así se reduce el uso de materia prima de origen fósil a la vez que se involucra a los fabricantes y al consumidor final en la economía circular.
Incorporar la tecnología blockchain
El 40% de los alimentos que se producen en la Unión Europea no llega al mercado. El desperdicio alimentario en España asciende a 7,7 millones de toneladas de alimentos al año. De ellos, 1,7 se pierden a lo largo de la cadena de suministro, una cifra preocupante que comporta graves pérdidas al sector y que podría evitarse utilizando la tecnología blockchain.
Creado inicialmente para las criptomonedas, el blockchain puede convertirse en una gran ayuda para optimizar la cadena de distribución y detectar puntos dónde es posible mejorar o donde hay fallos, retrasos o problemas de cualquier índole que afecten a la calidad del producto.
“Supone añadir como un código de barras al envase que se puede chequear a lo largo de toda la cadena de distribución. Así, todos los actores a lo largo de la cadena pueden saber a qué hora ha salido un alimento del almacén, qué ruta ha seguido el transporte, si ha habido incidencias o fallos al llegar al punto de venta…”, destaca Borrás.