“Yo recuerdo más lo que he leído que lo que me ha pasado. Pero claro que una de las cosas más importantes que pueden pasarle a un hombre, es haber leído tal o cual página que lo ha conmovido, una experiencia no menos intensa que otras”. Esta frase de José Luis Borges, nos acerca a la importancia que tienen los libros en nuestra cultura y la importancia de preservarlos y conservarlos en perfectas condiciones para que todo el mundo pueda disfrutar de lo que realmente es leer un libro.
En este punto entran en acción las bibliotecas, ya sean universitarias, escolares, nacionales, de investigación…, los amantes de los libros tienen multitud de lugares de peregrinación por todo el mundo. Espacios que merece la pena visitar tanto por el contenido como por el continente. Pues algunas de ellas son tan espectaculares que por sí mismas han conseguido poner sobre el mapa las coordenadas de algunas de las ciudades más importantes del mundo. Son infinitas, y en este post conoceremos 7 de ellas.
Siete de las bibliotecas más impresionantes del mundo
The Old Library, Dublín: se trata de un edificio construido en el siglo XVIII que cuenta con una sala principal, la Long Room, donde se encuentran las obras más antiguas en impresionantes estanterías que forran las paredes. Además, de por ser impresionante, esta biblioteca es visita obligatoria si viajamos a Dublín y poder conocer obras de gran valor como el famoso libro de Kells y el arpa más antigua que se conserva en Irlanda.
Biblioteca Pública, Nueva York: Paciencia y Fortaleza, dos leones de mármol dan la bienvenida a este magnífico edificio neoclásico que alberga esta biblioteca inaugurada a principios del siglo XX en Manhattan. Además, es una biblioteca muy cinéfila pues ha sido escenario de películas como Cazafantasmas, El Día de Mañana… En su magnífico catálogo incluye varios manuscritos de Shakespeare y una carta de Cristóbal Colón.
La Biblioteca Nacional, Viena: En 1723 fue inaugurada como biblioteca imperial y en la actualidad es la mayor y, probablemente, la más espectacular de Austria. Entre las obras que cuenta en su catálogo se puede disfrutar del manuscrito original del Réquiem de Mozart, de 1791; la biblia de Gutemberg de 1.286 páginas, de 1454 o el evangeliario de Juan de Troppau. Una de sus salas más espectaculares es la Sala de Gala, una joya barroca del siglo XVIII que cuenta con 200.000 tomos y cuatro globos terráqueos venecianos de más de un metro de diámetro.
Biblioteca Central de Seattle, Washington: diseñada por el famoso arquitecto Rem Koolhaas, esta angulosa biblioteca, asemejada a un diamante, se ha convertido en uno de los edificios públicos más visitado de la ciudad. Por esta razón, desde 2005 se organizan visitas guiadas por sus cinco plataformas superpuestas y desplazadas, con una fachada que cierra el conjunto de esta biblioteca que protege cualquier tipo de información, ya sean libros o en cualquier otro medio.
Biblioteca Pública de Sttutgart: este impresionante edificio diseñado por el arquitecto coreano Eun Young Yi, es objeto tanto de turistas como de fotógrafos de todo el mundo que quedan maravillados por el continente. Cuenta con 11 plantas (dos de ellas subterráneas), fachada de hormigón, paneles que por la noche se iluminan de diferentes colores y lo asemejan a un enorme cubo de Rubik, e interiores de blanco riguroso. Además, su interior puede llegar a desconcertar con sus escaleras infinito al estilo Escher y el blanco radical que solo se rompe con el lomo de sus infinitos libros.
Biblioteca de Petrus, Holanda: Molenaar&Bol&vanDillen Architects fueron los arquitectos que transformaron la iglesia de San Pedro, en Vught, construida en 1884 en estilo neorrománico, en un espectacular centro bibliográfico. Es un espacio multifuncional y cambiante, por lo que las estanterías de los libros fueron diseñadas con un mecanismo especial que permite moverlas para poder configurar el espacio para los distintos usos.
Real Biblioteca de El Escorial, España: esta joya arquitectónica data del siglo XVI y es una de las más bellas de España. Se trata de un espacio renacentista que nació de la mano de Felipe II, un humanista de gran formación intelectual que se preocupó por acumular y coleccionar libros, pero especialmente por crear un espacio de estudio y trabajo científico. La Sala Principal está decorada con pinturas de épocas que representan tanto la Filosofía y la Teología junto con las siete Artes Liberales.