Dormir es una tarea esencial para el ser humano, por lo tanto, es crucial cuidar el sueño de los huéspedes. Para ello, es necesario considerar distintos elementos a la hora de definir qué es lo que determina un descanso óptimo. Por un lado, el silencio es fundamental, dependiendo del aislamiento del hotel podremos evitar oír los pasos o ruidos que los demás clientes producen. Por otra parte, no hay que olvidarse de la importancia de conseguir una climatización e iluminación apropiada. Pero, sin ninguna duda, lo que de verdad asegurará un buen sueño para el huésped es la elección de un correcto mobiliario.
A menudo, cuando viajamos, nos encontramos con sistemas de descanso de baja calidad o desfasados, lo que nos dificulta conciliar el sueño. Esto es debido a que hoy en día, se le da más importancia a la estética que a la comodidad, cuidando minuciosamente cada detalle del diseño de la habitación, dejando de lado uno de los objetivo principal por el que nos alojamos en los diferentes establecimientos: descansar. Así pues, a pesar de las prestaciones que tenga el hotel, si no se consigue que el huésped disfrute de un buen descanso, ninguna de las instalaciones o atenciones complementarias servirá de mucho.
Una inversión acertada
Teniendo en cuenta la trascendencia que posee la elección de un buen equipo de descanso, cabe destacar que no siempre se le otorga la relevancia suficiente, “para algunos es una prioridad absoluta, mientras que para otros no parece tener importancia. Algunos hoteleros revisan constantemente las encuestas de satisfacción de sus huéspedes y deciden la compra de colchones, bases y sofás para mejorar la opinión de los mismos. Sin embargo, no es difícil encontrar compradores profesionales que parecen estar más influidos por sus cuentas de explotación a corto plazo”, comenta Javier Peña, Gerente, de Euroconvertibles.
Por otro lado, Raquel Dolado, Responsable del Departamento de hostelería, de Eurocolchon, señala que existe una gran diferencia dependiendo de la tipología del hotel, “por lo general los establecimientos hoteleros de dimensiones moderadas invierten más en la calidad de sus sistemas de descanso que las grandes cadenas hoteleras”. La relación entre las estrellas de un hotel y la calidad y diseño de los equipos de descanso dista mucho de lo que por lógica debería ser. “Encontramos muchos casos en los que el hotelero no invierte con ese criterio. Todos los profesionales ven la foto de sus habitaciones en sus catálogos y páginas web, pero algunos parece que nunca hayan dormido en las camas de su hotel”, explican desde Euroconvertibles.