La seguridad hotelera tiene en cuenta el sistema de medios técnicos y de medidas organizativas, los cuales tienden a prevenir, reducir y controlar las distintas acciones delictivas, así como proteger personas y bienes.
Para el cliente, la seguridad es otro factor más que tienen en cuenta a la hora de decantarse por un hotel. Gracias a ella se logra tranquilidad en el momento que se presta un servicio, haciendo que el huésped regrese o la llegada de nuevos clientes. De esta manera, el hotel considera la seguridad como una variable de competitividad, buscando evitar que su establecimiento se identifique como ‘inseguro’.
Un establecimiento hotelero cuenta con muchas peculiaridades, entre las que destaca la gran cantidad de puertas, pasillos, escaleras, personas que entran y salen a lo largo del día, etc. Por todas estas razones, se deben adoptar medidas de seguridad con el fin de evitar o reducir riesgos, de tal manera que se proteja a todas las personas que interactúan en el mismo, así como a los bienes materiales que hay en él.
De este modo, la seguridad en un hotel se debe considerar desde dos puntos de vista, en primer lugar desde el huésped del establecimiento, ya que su desplazamiento, ya sea por motivos turísticos como laborales, tiene una necesidad básica inconsciente, la búsqueda del bienestar integral, por lo que busca una total seguridad durante su desplazamiento. En relación a esto el huésped sobreentiende que la seguridad es una parte intrínseca del servicio en el hotel.
En segundo lugar, se observa desde el prestador de servicios hoteleros, el cual busca que su posicionamiento en el hotel sea como establecimiento seguro y adecuado para la estancia.
Por ello, el principal punto para tener una seguridad eficiente es instalar y mantener el sistema físico de seguridad, constituido por cercas, iluminación, cerraduras electrónicas, sistemas de alarmas y cerrojos en las instalaciones de almacenaje. Los circuitos cerrados de televisión se utilizan a menudo como dispositivo de seguridad adicional.
En relación a esto, cabe destacar que España es uno de los principales proveedores de servicios hoteleros a nivel mundial; es el cuarto país del mundo con más de 75 millones de visitantes y con la décima ciudad del planeta, Barcelona, con más de 8 millones de turistas que vuelven año tras año. “Teniendo en cuenta estas cifras, por volumen y en consecuencia por necesidad, el empresario hotelero es completamente consciente de la necesidad de equipar sus establecimientos con sistemas de seguridad”, analiza Birgit Zondler,Gerente de Geze Iberia.
En relación a esto, sin duda la seguridad es una parte muy importante del hotel. “Todo director de hotel o responsable de mantenimiento es consciente de la importancia del cumplimiento de todas las leyes existentes y la necesidad de tener un control de accesos seguro y sencillo de gestionar. No solo por cumplir la normativa, sino por garantizar la máxima seguridad al huésped en su estancia”, destaca Gerard Belenes, Responsable Comercial de la División de Hotel de Cisa.