En un establecimiento hotelero existen gran cantidad de peculiaridades, no sólo debido a la cantidad de personal que confluye en el mismo durante 24 horas, teniendo en cuenta tanto a los huéspedes y diferente personal contratado por poco tiempo, así como por el alto número de puertas, escaleras y pasillos existentes.
Por esta razón, cada vez es más frecuente la búsqueda, por parte de los establecimientos hoteleros, no sólo de poder ofrecer a los clientes unas buenas condiciones de limpieza, calidad y presentación de alimentos y confort, sino también seguridad.
Adelantarse a cualquier incidente o accidente que pueda ocurrir dentro de un establecimiento hotelero es fundamental, ya que cualquier percance desafortunado, como puede ser un robo, transmite directamente una mala gestión del establecimiento, lo que afectará negativamente a su imagen.
Teniendo en cuenta todo esto, la seguridad de un establecimiento hotelero debe considerar dos puntos de vista. En primer lugar, desde la visión del huésped, ya que su desplazamiento, tanto por motivos turísticos como profesionales, tiene una necesidad básica inconsciente, se trata de la búsqueda de un estado de bienestar integral, por lo que busca una total seguridad durante su desplazamiento y la falta de la misma le genera miedo. El usuario debe poder disfrutar de su estancia en un hotel como si estuviese en su propia casa, sin sensación de peligro o de miedo a que le desaparezcan sus pertenencias. Con esto, el cliente entiende que la seguridad es una parte intrínseca del servicio en el hotel.
Y, en segundo lugar, desde el establecimiento hotelero, que busca en su posicionamiento en el mercado evitar que su establecimiento sea identificado como un “hotel inseguro”.. Está claro que la inversión en este tipo de sistemas se traduce en una mayor protección para el hotel y sus clientes, una mayor percepción de seguridad, una reducción en los gastos de operaciones del hotel, una reducción en robos y un mayor control sobre el acceso a las habitaciones y zonas comunes.
En conclusión, los procesos de seguridad y medidas que se han implementado dentro de un hotel deben permanecer en constante actualización ya que, con los años, los peligros se van presentando de diferentes maneras.