En estos momentos, el turismo de mapa y monumento ha pasado a un segundo plano en favor de un masaje con los métodos más actuales. La gente se está decantando, debido a nuestra forma de vida, por un turismo de salud, el cual pretende ser la cura para nuestra ajetreada vida en la ciudad y el estrés. El trabajo, las responsabilidades, la rutina diaria… son elementos que nos impiden caer en la cuenta de lo necesario que es contar con el equilibrio obligatorio que debe haber entre cuerpo y mente, para, de esta manera, no alterar la salud del organismo. Es, por esta razón, por lo que cada vez más gente se plantea tomarse unos días de desconexión en un lugar dedicado a la purificación y el relajamiento.
Con esta tendencia, se nos permite aunar descanso y diversión a través de balnearios y hoteles que nos ofertan sus servicios pensando en la comodidad y el disfrute, sin necesidad de salir de ellos. Aquí, la salud, el ocio y el bienestar se unen para hacernos disfrutar de la tranquilidad que ofrece un buen baño, un relajante masaje o una terapia que mejore el estado de nuestros músculos.
Pero sobre todo, el principal atractivo con el que cuentan los spas, se encuentra en el uso del agua para mejorar nuestra salud, tanto física como mental. Con esta idea surgieron los spas, esos establecimientos en los que salud y ocio van de la mano, y que nos ayudan a renovar toda la energía que se va perdiendo a lo largo del día a día.
Pero hay que tener en cuenta que la oferta de los spas va mucho más allá y, además de los tradicionales tratamientos, han ido incluyendo, a lo largo de estos años, en su carta todo tipo de tratamientos pensados en estimular la salud o incluso la belleza.
En conclusión, contar con una zona wellness o spa en el hotel sólo ofrece beneficios, si se sabe amortizar bien ya que la mayoría de personas que se alojan en un hotel, buscan mayores prestaciones que les permita relajarse y volver con las pilar cargadas.
Al final, el spa es un servicio, y como tal, los hoteles, están enfocados para prestar el mayor número posible de servicios a sus clientes relacionados con su actividad. Por lo que, tal y como afirma Alfredo Pérez Sainz de la Maza, Director General de Asetra Balnearios y Spa, “lo que estamos viendo en los últimos años es una racionalización del servicio, es decir, igual que no todos los restaurantes o las cafeterías son iguales, dependiendo estas de cada establecimiento hotelero, lo mismo está sucediendo con el área de salud y belleza, el tan consabido Wellness, donde el hotel, en función de sus características, define cómo debe de ser su espacio dedicado, con qué tipo de servicios debe contar y cómo se deben gestionar. Además, deben pensar que sus clientes, aunque no lo use, tomaran este servicio como criterio para su próxima reserva”.