Aunque el comportamiento de los huéspedes es diferente según la estancia seleccionada -vacacional o negocio-, sin duda, los avances tecnológicos contribuyen a que el usuario se sienta como en casa; por este motivo, estar provistos de los dispositivos adecuados para ello, supone un plus para el huésped, que se siente más cómodo y será más fiel al establecimiento, y en consecuencia, una herramienta efectiva para el empresario hotelero que ya es consciente de su importancia.
Disponer de un TV de gran formato, de una amplia oferta de canales de TV y tener la posibilidad de interconectar dispositivos electrónicos, se está convirtiendo en el “estándar mínimo” que reclama el huésped en una búsqueda por incrementar su confort. Por eso la rehabilitación hotelera, las nuevas aperturas de hoteles o las reorientaciones de estos negocios -en un intento de diferenciación frente a competidores- se ha convertido en una factor clave para el sector. La tecnología es una aliada para el empresario que, desde ahora y en su búsqueda del valor añadido, le ayuda a distinguir su hotel.
Analicemos a continuación los principales criterios selectivos de los compradores hoteleros, los aspectos tecnológicos que reclaman para sus establecimientos y las oportunidades de negocio que suponen la funcionalidad, la convergencia y la interconexión de estos dispositivos para sus clientes.
El criterio del diseño
A la hora de elegir un sistema audiovisual para un establecimiento hotelero, sin duda, el diseño es un factor muy a considerar por el hotelero, pero… ¿hasta qué punto interviene en su elección?
Es una pregunta muy interesante, comienza José Luis Márquez Rojas, General Manager de IPmasD Hospitality Solutions, “la verdad es que cuando se mezcla diseño y tecnología, el resultado pocas veces es el óptimo o deseable… Hay hoteles que buscan el diseño por encima de todo, y terminan montando pantallas escondidas tras elegantes espejos que, si bien son muy bonitas y estéticas en una foto, pueden llegar a ser una pesadilla para el huésped”; eso no significa que no haya posibilidades, continúa Márquez, “sin ir más lejos, hay productos como la gama Signature de Philips que ofrecen diseño exclusivo con un sistema de iluminación trasera (Ambilight) que amplía enormemente la experiencia de ver la tele… De todos modos, no son muchos los proyectos que terminan utilizando las soluciones de mayor diseño ya que suelen ir parejas de un mayor coste, y es en ese punto, donde se frustra en la mayoría de los casos”, concluye.