Es habitual encontrarnos en buena parte de los establecimientos hoteleros un servicio de buffet y self service. Ahora bien, dependiendo del tipo de hotel y servicio que éste ofrezca, la disponibilidad de mobiliario será más o menos amplia.
En líneas generales, explica Antonio Criado, Director General de King’s Buffets, las referencias más habituales a disposición de los clientes son buffets fríos y calientes, islas para postres, para panes, cereales y líquidos, show cookings, buffets especiales para woks y sushi, para ‘peques’, así como autoservicios especiales y específicos para la exposición de especialidades. A partir de aquí, tanto la configuración como la disponibilidad del buffet en el establecimiento dependerá de las necesidades de cada cliente.
Por productos, entre los ‘imprescindibles’ estarían los específicos para desayunos, por su uso generalizado, además de los show cooking. Mientras que están irrumpiendo con fuerza los buffets para woks y sushi, dada la cada vez mayor tendencia al consumo de este tipo de alimentos. Y según el tipo de establecimiento, continúa Criado, “de forma básica, y como mínimo, un hotel de ciudad debe disponer de un buffet para exponer y conservar alimentos fríos, calientes, islas para panes y cereales, frutas, y en algún caso, un pequeño show cooking. Eso como mínimo para el que sólo ofrezca desayunos.
A partir de ahí, si el hotel ofrece pensión completa, debe incorporar todo lo anterior pero, en este caso, el show cooking debe ser lo más importante. Y si el hotel ofrece el servicio de todo incluido, entonces a ese show cooking, normalmente se le suele incorporar área de cocción, uno para pastas, pizzas, woks, estaciones de líquidos, panes y cereales, buffets para snack, temáticos, etc.”
No obstante, la configuración en cada establecimiento del servicio de buffet, depende de las características, necesidades propias y servicios a ofrecer. Porque como indica Joan Ros Tapiola, Director de Compras de Serhs Projects Equipturis (Grup Serhs) “los buffets deben responder ante todo a cubrir la necesidad para la que van a ser destinados o construidos, teniendo en cuenta su adaptabilidad al local, accesos, distribución del comedor, ubicación de la cocina, etc.
Una vez cubierta esta necesidad, se debe mantener una estética acorde con el espacio, porque debemos pensar que el usuario de este servicio lo primero que va a percibir es el impacto visual, la exposición de los productos y la distribución de éstos”. Por ello, continúa Ros, Sehrs Projects “ofrece al sector hotelero y de restauración un servicio de llave en mano, es decir, integral, que conlleva un estudio y planteamiento del proyecto […] ya que en definitiva vamos a crear conjuntamente un espacio más que un servicio en su establecimiento, donde nosotros aportaremos la experiencia y desarrollo”.