La hostelería es uno de los sectores más afectados por el cierre por fuerza mayor decretado por el Gobierno como consecuencia de la COVID-19 durante más de dos meses. Con anterioridad a la crisis el sector de la hostelería contaba con más de 315.000 establecimientos, que empleaban a 1,7M de trabajadores, con una facturación superior a 123.000M€. Tras el cierre absoluto, salvo un porcentaje muy bajo que mantuvo el delivery, y el consiguiente proceso de desescalada, todas estas cifras se han visto recortadas. El 20% de los establecimientos hosteleros han cerrado sus puertas, y se prevé un aumento de este porcentaje de cierres definitivos a final de año, con una estimación de entre 55.000-85.000 establecimientos que cerrarán de manera definitiva.
En términos de facturación, el periodo más grave de la crisis ha registrado pérdidas de más de un 50% con respecto al mismo periodo del año pasado y sitúa en un 40% el porcentaje de pérdidas a final de año. Además, actualmente -mediados de junio- solo 1,4M de personas continúan dadas de alta en la seguridad social, y de éstas, el 63% estaba acogido al ERTE durante el mes de mayo. Todo será diferente tras la crisis, pero la recuperación de la hostelería debe someterse a un proceso que priorice y garantice la salud y seguridad de empleados y clientes, por encima de todo.
¿Cuáles son las medidas que considera necesarias para impulsar el sector?
Es necesario contar con un plan estratégico de reconversión y reestructuración del sector, con escalas de medidas a adoptar en los ámbitos estatal, autonómico y local. Además, reclamamos el diseño de campañas de promoción para la reactivación de la hostelería. Este plan económico de recuperación debe acompañarse de medidas fiscales, como reducción del IVA al 4% y ampliación de las moratorias de impuestos, entre otras; líneas de financiación específicas para empresas de restauración y el establecimiento de microcréditos de en torno a 25.000€ de rápida concesión; así como medidas de apoyo al empleo, como la extensión de los ERTE hasta el 31 de diciembre, o la exoneración de las cotizaciones a la Seguridad Social de los empleados del sector.
Otro de los aspectos sin concretar por parte del Ejecutivo es el de los arrendamientos, solicitamos al Gobierno que el arrendatario sea exonerado del pago de alquileres o rentas ante estas circunstancias de excepcionalidad.
Por último, otra de las peticiones es readaptar las medidas de flexibilización en hostelería para seguir la tendencia europea, fijando la distancia de seguridad como criterio para determinar el aforo de los establecimientos, en lugar de establecer el aforo como criterio, que se suma además a la distancia mínima interpersonal.