Mediante un sensor táctil, todos los puntos de luz se encienden y regulan individualmente, pudiendo cambiar también la posición de los mismos a lo largo del carril electrificado.
Estas señas de identidad subrayan el carácter práctico de Button y contribuyen al ahorro energético, al igual que los LED de 8W de cada pantalla. Asimismo, ponen de manifiesto que estamos ante una lámpara 100% configurable y muy adaptable, porque, además de la versión individual, está disponible en tres tamaños estándares y puede fabricarse a medida.
Líneas rectas, formas sinuosas y redondeadas se combinan para dar forma a Button, un completo modelo que puede utilizarse al mismo tiempo como funcional estante. Realizado en aluminio, se comercializa en acabado negro, gris, marrón o blanco visón. Y su guía electrificada tiene varias modalidades de fijación: soporte vertical o colgante a partir de un tensor o varilla rígida.