La primera colección Mandalay Bay at Home de C95 parte de un conocimiento exhaustivo de la artesanía -sacando el máximo provecho a la maestría de carpinteros, tapiceros o cerrajeros- y está vinculada a la memoria. Son piezas familiares pero actualizadas, rabiosamente contemporáneas.
Para redefinir una nueva modernidad liderada por el confort, el equipo de diseño de C95 actualiza piezas emblemáticas de los grandes estilos decorativos, escogiendo y reinterpretando lo mejor de cada periodo.
Así, buscando la comodidad, los sofás tienen un patrón que rescata formas que presidían los sofisticados interiores victorianos y, sin embargo, las butacas viajan a mediados del siglo XX para impregnarse de la funcionalidad y el racionalismo que marcaron esas décadas.
Las mesas y sillas encuentran su inspiración en las manos maestras de los artesanos y diseñadores franceses de los años 20 y 30. En ellas percibimos el espíritu de André Arbus, Jaques Émile Ruhlmann o Maison Jansen. Hay contrastes de maderas, de formas, de materiales
En cambio, los elementos auxiliares como consolas, cabeceros o mesas de café se acercan al arte minimalista donde el único adorno es la combinación de maderas que dibujan toques étnicos.
Es la atención por los detalles la que consigue que cada pieza sea como una cuidada obra maestra. De esta forma, materiales naturales de alta calidad -maderas de roble, caoba o ébano- se mezclan con latón o acero, o las tapicerías juegan con distintas texturas para crear un interesante juego de equilibrios y contrastes. La paleta de colores de esta primera colección contrasta la elegancia de la madera oscura del ébano con una gama de grises, piedras y cremas en la tapicerías, creando un universo sofisticado que se adapta con facilidad, convirtiéndose en el perfecto comodín, para los amantes de los interiores contemporáneos.
En una primera fase Mandalay Bay at Home está concebida para tres estancias: comedor, sala de estar y dormitorio, y se distribuirá en los mercados de Estados Unidos y Canadá