
En los hoteles, la cartelería y señalética van más allá de su función orientativa. Tradicionalmente se utilizaban solo para guiar a los huéspedes o cumplir normativa, pero hoy forman parte del lenguaje visual del hotel, transmitiendo identidad, valores y emociones. Cada cartel o directorio puede convertirse en una extensión de la narrativa del espacio, creando una experiencia más coherente y memorable para los visitantes.
Normativa y sostenibilidad
La señalización hotelera debe cumplir estrictas normas nacionales y europeas, como el Real Decreto 485/1997, la norma UNE 170002 de accesibilidad universal y la ISO 7010 de evacuación y emergencia. Además, el diseño responsable incorpora sostenibilidad: materiales reciclables, tintas ecológicas y procesos de producción conscientes permiten que la cartelería cumpla con estándares medioambientales sin perder su función estética.
Accesibilidad e inclusión
El diseño de señalética también garantiza accesibilidad e inclusión. Tipografías legibles, contrastes adecuados, iconografía universal y elementos en braille permiten que cualquier huésped se desplace de manera autónoma y cómoda. La accesibilidad, más que un requisito legal, se considera un acto de respeto que mejora la experiencia de todos los usuarios sin afectar la estética del hotel.
Integración y storytelling
Cuando la señalización se integra con el interiorismo y la arquitectura del hotel, se convierte en un vehículo de storytelling silencioso. Motivos culturales, detalles naturales o códigos de color coherentes refuerzan la identidad del hotel, generando un impacto sensorial sutil pero eficaz. La cartelería deja de ser un elemento funcional para transformarse en un componente clave de la experiencia del huésped.