Habitualmente, en nuestra rutina diaria, debido a la vida ajetreada que llevamos, la mayoría de nosotros desayunamos, prácticamente a diario, un café con leche rapidito, a pesar de que el desayuno está considerado como la comida más importante, la que nos da fuerzas para afrontar el día, por lo que debemos realizarla en condiciones. Algo que ocurre en el momento en que nos alojamos en un establecimiento hotelero, donde tenemos a nuestro alcance toda clase de alimentos y productos. De esta manera, el poder comenzar el día con un buen desayuno es un gustazo que habitualmente solo podemos permitirnos en vacaciones.
Por ello, el cliente desea contar en el desayuno de un hotel con una oferta amplia y saludable que se adecúe a sus necesidades y gustos, y que se adapte a todos, incluso para aquellos que cuentan con intolerancias a algún alimento o dietas especiales. En este aspecto, para los establecimientos hoteleros, contar con un buffet es algo esencial, ya que con él se ahorra en tiempo y se gana eficacia en el servicio.
Su principal atracción se basa en ofrecer la posibilidad de contar con una mayor oferta gastronómica, presentándola de una manera agradable, teniendo en cuenta tanto la colocación, el color y la textura de los alimentos.
Además, cuando un establecimiento se dedica al mundo de la hostelería debe contar con la mejor maquinaria y el mejor mobiliario posible. Hay que tener en cuenta que, a día de hoy, es tal la competencia existente dentro de este sector que es imposible dejar nada al azar. Por ello, es importantísimo contar con un equipamiento de hostelería que, además de tener una buena relación entre calidad y precio, al mismo tiempo ofrezca un resultado final extraordinario. Todo esto, se observará por parte del cliente de tal manera que favorecerá o no la elección de este establecimiento como lugar de referencia.
Igualmente, con respecto a este servicio, “podemos decir que una de sus principales atracciones, es poder ofrecer a los huéspedes una mayor oferta gastronómica, siendo ésta una de las preferencias del turismo en auge. Así mismo, los usuarios pueden comer según las preferencias, necesidades y exigencias personales de cada momento”, describe Joan Ros Tapiola, Director de Compras de Serhs Projects.
De esta manera, con la incorporación de un servicio de desayuno buffet podemos ofrecer tanto a los usuarios como a los hoteleros diversas ventajas.
Flexibilidad: permiten una gran amplitud de elección en cantidad, en gustos, en horario… “El tamaño del buffet depende totalmente de las ocasiones y del entorno así como de la cantidad de comensales”, exponen desde Guerrero Claude, representantes en España de las firmas APS, Sambonet, Hamilton Beach y Schönwald. Además, cuentan con una gran “adaptabilidad al espacio al que va a ir destinado, también la distribución de los espacios donde va a ir la comida, estudiando el circuito y ubicación más adecuada en el comedor”, define Joan Ros.