
Eliezer Tapetado, interiorista de TADO Interiorismo
Siempre he tenido una conexión emocional con la artesanía y un sentido de la estética muy desarrollado. De pequeña diseñaba mi propia ropa, creaba mi propio estilo, incluso cuando dibujaba, investigaba con distintas técnicas…
Algo que influyó en mi decisión de ser interiorista fue pasar largas temporadas con mis abuelos en la casa que ellos mismos construyeron. Los materiales que utilizaron fueron los de su entorno, lo que me transmitía mucha paz y me conectaba con el lugar. El buen hacer de los oficios del momento han conseguido que la casa llegase a nuestros días tal y como la crearon. Estas vivencias hicieron que diese valor al trabajo bien hecho y que mi carrera de diseño de interiores fuera vocacional.
Pensamos desde el interior
En mis primeros trabajos, lo primero que quería cambiar era el estilo frío que encontraba en los espacios pensados para impresionar. Pensaba que los colores de la naturaleza, reproducidos en los textiles o las maderas con apariencia sin tratar, expresaban la belleza de la naturaleza. Instintivamente, sentía que los materiales modestos debían encontrar una nueva manera de volver a nuestras casas. El propósito es captar la esencia.
Un apuesta por la calidad de los materiales
Intentamos tener un compromiso muy fuerte con la realidad y también con la sociedad, apostamos por la calidad de los materiales, priorizamos la funcionalidad, y utilizamos una materialidad que cuida del usuario. Eso se refleja en la esencia de los espacios que diseñamos y ayuda a crear un estilo propio. El término estilo es, etimológicamente, una derivación del latino stilus, que significaba el punzón utilizado para escribir sobre las tablillas de cera, lo que caligráficamente distinguía la forma de grabar de cada cual, algo que es fácil de trasladar después a la igualmente peculiar forma literaria de escribir y, también, claro, a la de diseñar. Es importante que nuestro público se identifique con ese estilo que al final es una forma de mirar.
La admiración por el arte de Eliezer Tapetado
Siento una profunda admiración por el arte. Al igual que la obra funciona como un vehículo para expresar la fuerza y la armonía del mundo, con nuestros proyectos intentamos hacer propuestas que van más allá, unimos el proceso de diseño, con la idea principal de bienestar de forma que el entorno que creamos transmitan tranquilidad y armonía, ayudando a creer una sensación de calidez y confort. Si de esa forma conseguimos mejorar la vida de las personas, el esfuerzo habrá merecido la pena.
Nuestra filosofía de interiorismo es atemporal, aunque siempre existen tendencias que te influyen, nuestro objetivo es perdurar en el tiempo.