Llega la fecha más madrileña, la fiesta más castiza… ¡Llega San Isidro! La celebración del patrón de la capital está a la vuelta de la esquina, y este año toca celebrarlo a lo grande. Para convertir este deseo en realidad, nada mejor que subir al cielo de Madrid. ¿Dónde? En el hotel más madrileño de la ciudad, el Hotel Mayorazgo, ubicado en el corazón de la ciudad, a un paso de la frenética y cosmopolita Gran Vía, ya que este año celebra la fiesta de San Isidro con una propuesta de ocio y gastronomía dedicada a todos los madrileños con ganas de pasarlo bien.
El Hotel Mayorazgo, en su singular rooftop, La Terraza del Mayorazgo, celebrará el día 15 de mayo de 18:00h a 23:00h, la festividad con música en directo de la “Movida Madrileña” para los amantes de los ochenta y degustación de bocatines de calamares “por la cara” en varios “pases” para que los asistentes puedan saborear esta especialidad tan castiza. Toda una propuesta gastronómica de inspiración netamente tradicional para disfrutar del típico ambiente verbenero de esta fiesta popular.
El mantón de Manila de su fachada no deja lugar a dudas sobre su identidad madrileña y esa terraza evocando el carácter festivo de las verbenas nos hace regresar a esas noches locas y divertidas que solo se pueden pasar en la capital. Además, también se podrá disfrutar de ese oasis urbano el lunes 16 de mayo en el mismo horario de 18:00h a 23:00h.
Desde luego un plan irresistible, acompañado de música y buen ambiente, para celebrar San Isidro con los cinco sentidos en plena Gran Vía madrileña.
Además, para mejorar la experiencia, el Hotel Mayorazgo brinda la oportunidad de vivir la festividad del 15 de mayo en las habitaciones más chulas y representativas de la ciudad. Este hotel único ha tematizado sus 200 habitaciones rindiendo homenaje a Madrid y sus costumbres más emblemáticas y algunas de ellas, no podía ser de otra forma, ensalzan la figura de San Isidro y recrean las fiestas más famosas de la ciudad.
“La de San Isidro”, dedicada en exclusiva a la figura del santo patrón, “La de la Feria de San Isidro”, fusión perfecta entre la elegancia modernista y la famosa feria taurina. También “La de las tontas y las listas”, homenaje a las clásicas rosquillas madrileñas cuyo curioso apodo viene dado por su sencillez y su baño de limón, respectivamente. De esta manera, elegir el hotel más castizo de Madrid es siempre una oportunidad de vivir la experiencia más pichi en cada visita a la ciudad.