Esto se ha conseguido integrando la disipación en la propia geometría de la campana, haciendo así que pase desapercibida. Este disipador, además de minimalista e inadvertido, consigue un control térmico excelente que faculta a Salt, diseñada por Rubén Saldaña, para ofrecer paquetes lumínicos de hasta 8.000Lm. Pese a su gran flujo lumínico, el diseño para albergar la fuente de luz LED de Salt ofrece un remarcable confort visual gracias a su difusor, que reparte la luz homogéneamente y reduce el deslumbramiento (incluso en la posición cenital).
El equipo de alimentación de Salt está, también, integrado en el propio aparato, lo que permite descolgar la campana a discreción y crear diseños de interior donde la altura del techo no es un obstáculo. Salt se comercializa en versiones de color exteriores en blanco y negro mate texturizados, e interiores en blanco, oro y rojo anaranjado. Además, también dispone de acabado translúcido en policarbonato para una distribución de luz ambiental. Sus acabados cuidados, su geometría elegante y sin estridencias, y sus proporciones armónicas se aúnan para configurar una pieza distinguida, con una presencia atractiva, excelentemente funcional y con una personalidad exclusiva.