Pascual, empresa familiar española referente en alimentación y bebidas, refuerza su organización y transforma su modelo de negocio con el objetivo de liderar la alimentación del futuro. Con más de seis décadas de trayectoria, la compañía ha presentado a sus más de 2.100 empleados un proyecto integral de transformación estratégica que marcará el rumbo de la empresa hasta 2030.
El Proyecto Aura, desarrollado durante más de un año por el equipo directivo junto con la segunda generación familiar, abandona los ciclos de cambio convencionales para adoptar un modelo de ecosistema de empresas, diseñado para responder con agilidad y eficacia a un mercado global cada vez más competitivo y exigente. Esta transformación busca no solo aumentar la eficiencia operativa, sino también consolidar a Pascual como referente en innovación en alimentación, sostenibilidad y digitalización de procesos.
Cuatro palancas estratégicas para el crecimiento sostenible
El proyecto se sostiene sobre cuatro pilares clave que guiarán la transformación:
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Ambición renovada: redefinir el propósito de la empresa para adaptarse a los retos de la alimentación moderna y las nuevas demandas del consumidor.
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Creación de valor tangible: maximizar el impacto de cada unidad de negocio mediante estrategias de eficiencia, innovación y alianzas estratégicas.
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Liderazgo reforzado: consolidar equipos directivos autónomos y multidisciplinares para tomar decisiones ágiles y centradas en resultados.
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Cultura corporativa de alto desempeño: fomentar la colaboración, la innovación y la sostenibilidad como elementos centrales del ADN de la compañía.
Esta estructura busca posicionar a Pascual como un referente de transformación empresarial en el sector de la alimentación, combinando tradición familiar con innovación y modernización.
Más foco y autonomía para competir globalmente
El cambio más relevante es la transición de un modelo centralizado a un ecosistema de compañías autónomas, donde cada unidad de negocio tiene su propia dirección y hoja de ruta, pero comparte una gobernanza común. Esto permite una mayor agilidad operativa, adaptación rápida a los cambios del mercado y fortalecimiento del liderazgo en cada área de negocio.
César Vargas, hasta ahora director general de negocios, asume el rol de CEO, liderando la coordinación de cinco compañías autónomas:
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Lácteos: integración de funciones industriales y comerciales para maximizar márgenes y reforzar el valor de marca.
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Hidratación: transformación del negocio de agua mineral hacia la hidratación saludable, con crecimiento basado en eficiencia, alianzas estratégicas y adquisiciones selectivas.
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Café (Horeca): consolidación del liderazgo nacional y expansión mediante integraciones estratégicas y excelencia operativa.
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Internacional: escalabilidad en mercados de alto potencial de la mano de socios locales especializados, reforzando la presencia global de la marca.
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Distribución: optimización del servicio a hostelería mediante alianzas que amplíen portafolio y capacidad de ejecución.
El nuevo modelo distingue claramente entre la ejecución operativa, liderada por el CEO, y la visión estratégica, supervisada por Tomás Pascual como presidente, quien garantiza la alineación entre la gestión empresarial y el mandato de la propiedad familiar.
Hacia 2030: digitalización, sostenibilidad y valor patrimonial
La compañía ha establecido 2030 como horizonte estratégico, con el objetivo de consolidar una organización más digital, más sostenible y más valiosa patrimonialmente, capaz de generar crecimiento sostenible y liderar la transformación del sector de la alimentación.
“La meta es clara y ambiciosa: convertirnos en una empresa más ágil, digital, sostenible y orientada a la creación de valor, apoyándonos en el mejor equipo de profesionales”, afirma César Vargas, CEO de Pascual.
Tomás Pascual, presidente de la compañía, añade: “Activamos este modelo de ecosistema descentralizado para recuperar la agilidad y la valentía de nuestro origen. Nuestro propósito y valores familiares seguirán guiando todas las decisiones estratégicas, generando valor para las próximas décadas”.
Con esta transformación, Pascual no solo refuerza su liderazgo en España, sino que también sienta las bases para convertirse en un referente global en innovación alimentaria, impulsando la sostenibilidad, la digitalización y la eficiencia operativa como motores de crecimiento.
