No son pocas las características y valores que unen al Hotel Alhambra Palace, con 109 años de historia, y la emblemática Base Aérea de Armilla, de centenaria tradición aeronáutica; dos iconos de Granada que, desde su fundación, han mostrado una profunda vocación de servicio a la sociedad en esta región de Andalucía.
Inaugurada en 1922 gracias a la impronta del Comandante Luis Dávila Ponce de León Wilhelmi, primer jefe de la Base Aérea de Armilla, es una de las instalaciones militares más antiguas de nuestro país todavía en uso junto con el madrileño Aeródromo Militar de Cuatro Vientos. Sus orígenes se remontan a finales del siglo XIX y al vuelo de globos aerostáticos, que tenían lugar allí con motivo de la celebración de las fiestas del Corpus granadino. Hoy, los edificios que ocupa la Base albergan, además, el Ala 78 y la Escuela de Helicópteros del Ejército del Aire, precedida por su histórica Plaza de Armas, y su principal misión es la enseñanza, así como las tareas de Búsqueda y Salvamento Aéreo.
A tan solo 6 kilómetros de la capital granadina, este aeródromo es también sede de la Patrulla ASPA, que emplea cinco helicópteros para la realización de maniobras acrobáticas en exhibiciones aéreas, lo que la convierte en una de las tres únicas unidades de este tipo que existen. Otro de los principales atractivos es la Sala la Memoria de la Aviación Española, un museo que aspira a convertirse en un centro visitable donde poder conocer la historia de la aviación a partir de un archivo con fondos documentales y fotográficos.
En su firme apuesta por la cultura y la conservación de los elementos que definen la identidad de la ciudad de la Alhambra, el Hotel Alhambra Palace quiere brindar su apoyo a la Base Aérea de Armilla. De este modo, sus miembros hallarán en el emblemático establecimiento hotelero granadino su segunda casa a la hora de celebrar todo tipo de reuniones, presentaciones, ruedas de prensa y eventos a fin de promover el proyecto de rehabilitación del aeródromo.
El objetivo de este programa es abrir la Base a la ciudadanía haciéndola partícipe de los valores de servicio que ha mantenido desde sus inicios y de la cultura de defensa, una forma de acercar las Fuerzas Armadas a la población civil. Todo ello mediante una serie de mejoras como la renovación de la Plaza de Armas y la Sala de la Memoria de la Aviación Española o la restauración de los refugios subterráneos y la terminal del primer aeropuerto civil de Granada como sala de exposiciones y conferencias.