El estadio de la capital de la Costa Azul es uno de los campos de futbol más grandes de Francia y puede albergar hasta 35.000 espectadores. También es uno de los primeros estadios considerados como Eco-construcción por su eficiencia energética e integración con el paisaje.
Destaca por su cubierta exterior, un envoltorio transparente que cuenta con más de 4.000 paneles solares de ETFE, uno de los materiales más innovadores de la arquitectura actual que resulta una alternativa a los materiales convencionales.
El ETFE es un material ligero y de larga durabilidad que permite crear construcciones con libertad de formas, hecho que hace que los edificios construidos con este material sean de gran belleza y tengan un diseño espectacular.
En el caso del Allianz Riviera, la envolvente de ETFE de IASO se levanta en las zonas norte y sur, creando dos grandes marquesinas que le confieren al conjunto del edificio un aspecto más dinámico. A la fachada de ETFE se une el anillo interior de la cubierta, construido con el mismo material, que aporta protección a las gradas y un mayor soleamiento al césped del campo de juego.