Ocho de cada diez españoles planean disfrutar de sus vacaciones entre los meses de junio y septiembre. Así lo confirma el Barómetro de Vacaciones 2025, elaborado por Ipsos para Europ Assistance, que sitúa la intención de viajar en España al mismo nivel que la media europea, consolidando la recuperación del turismo tras los años de incertidumbre provocados por la pandemia y el impacto económico posterior.
El entusiasmo por viajar se mantiene estable por tercer verano consecutivo, aunque un 20 % de los encuestados admite que no podrá irse de vacaciones, principalmente por razones económicas. Un dato que refleja la dualidad del panorama turístico: mientras la mayoría retoma con fuerza sus planes estivales, una parte de la población sigue ajustando sus decisiones a la realidad financiera.
Aumenta el presupuesto, pero persiste la contención
A pesar de la inflación y la incertidumbre global, los españoles no están dispuestos a renunciar a sus vacaciones. El estudio revela que el presupuesto medio para viajar ha aumentado un 40 % desde 2021, pasando de 1.256 € a 1.763 € en 2025. Esta cifra, sin embargo, sigue siendo inferior a la media europea, que alcanza los 2.080 €.
Este crecimiento del gasto refleja una mayor disposición a invertir en ocio, pero con límites marcados por el contexto económico nacional. Las vacaciones siguen siendo una prioridad para muchas familias, aunque adaptadas a su poder adquisitivo. En este sentido, la búsqueda de opciones asequibles y personalizadas, como paquetes cerrados o viajes flexibles, continúa en alza.
Predominio del turismo nacional y los hoteles
España es, un año más, el destino preferido por los propios españoles. El 66 % de quienes viajarán lo hará dentro del país, un porcentaje muy superior al de otros mercados europeos como Alemania, Reino Unido o Suiza. Esta preferencia por el turismo nacional también es visible en países del sur como Francia, Italia o Portugal, donde el clima, la diversidad geográfica y la riqueza cultural favorecen la elección de destinos domésticos.
En cuanto al tipo de destino, la playa sigue siendo la opción favorita para el 57 % de los españoles, mientras que las escapadas urbanas (42 %) ganan peso frente a la media europea (28 %). La naturaleza, el campo y la montaña completan el listado de preferencias.
Respecto al alojamiento, el hotel se mantiene como la opción más popular (47 %), aunque ha perdido diez puntos respecto a 2024. Le siguen el alquiler de apartamentos o casas vacacionales (29 %) y los complejos hoteleros con todo incluido (21 %), elegidos por quienes buscan comodidad y servicios integrados. También destacan opciones como el camping (9 %) y el alojamiento gratuito en casas de familiares o segundas residencias (18 %).
Turismo más consciente, tecnológico y sostenible
Una de las tendencias más destacadas en este 2025 es el auge del slow tourism y los viajes con propósito. El 69 % de los españoles se muestra atraído por destinos menos turísticos, donde puedan desconectar del ritmo acelerado y conectar con experiencias más auténticas. Asistir a eventos culturales, deportivos o musicales también gana terreno como motivación principal del viaje, superando el simple descanso.
Esta evolución responde a una transformación en los valores del viajero, que prioriza el bienestar, la sostenibilidad y la autenticidad. En esta línea, el turismo sostenible gana protagonismo: más de la mitad (53 %) de los viajeros españoles que adoptan prácticas responsables lo hacen influenciados por ofertas de operadores turísticos con criterios de sostenibilidad. Un porcentaje que supera la media europea (42 %) y que confirma el creciente interés de los españoles por viajar de forma más ética y respetuosa con el entorno.
Además, la tecnología se consolida como aliada en la planificación de viajes. Casi uno de cada cinco españoles ya ha utilizado herramientas de inteligencia artificial para comparar seguros, organizar rutas o buscar ofertas. Esta tendencia sitúa a España a la vanguardia en el uso de herramientas digitales aplicadas al turismo, por delante de otros países europeos.
En cuanto a los medios de transporte, el coche sigue siendo el más utilizado (58 %), aunque el avión ha ganado protagonismo con un crecimiento de seis puntos respecto al año anterior (49 %). También se observa una planificación anticipada: la mayoría organiza sus vacaciones con al menos dos meses de antelación, aunque los españoles tienden a reservar con algo menos de previsión que la media europea.
