La oferta gastronómica del restaurante es muy amplia y cuidada, desde menús degustación donde se plasman parte de las creaciones culinarias hasta arroces, pescados, carnes sin olvidarnos de una extensa carta de postres.
Alma del Temple, ubicado en el semisótano de Caro Hotel, fue diseñado por Francesc Rifé como un espectacular espacio construido en los cimientos del Palacio del Marqués de Caro, al abrigo de la muralla árabe del siglo XII que rodeó Valencia.
Alma del Temple está considerado como uno de los restaurantes más bonitos del mundo y su cocina ha sido recomendada por la Guía Michelin 2015 y certificada por un buen número de opiniones en plataformas como Tripadvisor o eltenedor.es
Sobre Caro Hotel, podemos encontrar sus habitaciones con historia.
SUITE DEL MARQUÉS
Considerada como la mejor estancia de Caro Hotel, esta suite ocupa todo el frontal noble del palacio urbano y tiene más de 80 metros cuadrados que, en su momento, constituían el antiguo salón de baile, la biblioteca familiar y la sala de té, hoy convertida en dormitorio.
La Suite del Marqués destaca por ser un imponente espacio de gran belleza y valor histórico: mientras en el techo del dormitorio se puede apreciar un lienzo alegórico del trabajo agrícola de la Valencia del siglo XIX, la estancia contigua sorprende por su artesonado rococó. Ambos estilos, contrapuestos, son una muestra del esplendor noble de la familia Caro y han llegado prácticamente intactos hasta hoy. Los huéspedes, además, podrán contemplar una excepcional reliquia histórica en el salón principal: un friso modernista de madera que en su momento ocupó el recibidor de la planta noble y que hoy, también rehabilitado, se exhibe como ornamento en una de las paredes.
La Suite del Marqués es, pues, una habitación enteramente singular en la que parte de la historia valenciana del siglo XIX ha acabado por fundirse armoniosamente con las líneas de interiorismo contemporáneo y geométrico propuestas por el diseñador Francesc Rifé.
PUERTA DE LA CIUDAD
La habitación 14, llamada Puerta de la ciudad, se caracteriza por conservar vestigios históricos de uno de los punto exactos por los que se accedía al interior de la Valencia árabe en el siglo XIII.
La estancia es rectangular y espaciosa, casi 36 m2, y toma su nombre del imponente arco de piedra que la preside. Un arco que era el primer control que los que deseaban acceder a la ciudad debían atravesar y que, tras una minuciosa rehabilitación, ha llegado hasta nuestros días como elemento ornamental de una habitación irrepetible.
La Puerta de la Ciudad es, además, la única estancia de Caro Hotel que posee acceso cenital y que, por sus peculiares características, ha quedado enclavada extramuros. Así, el huésped puede apreciar la cara exterior de la muralla en su encuentro con la torre árabe desde una perspectiva incomparable.
LA TORRE ÁRABE
La única junior suite de Caro Hotel es la estancia más antigua del antiguo palacio y ocupa, exactamente, el recinto de la torre árabe que servía de mirador de vigilancia a la muralla árabe de Valencia en el siglo XII.
La estancia, dividida en dos alturas, ha sido rehabilitada por completo generando un altillo que sirve de dormitorio desde el que se aprecia con todo detalle la viguería de madera original y tres de los arcos de acceso a la propia torre que, en su momento, daban paso al adarve de la muralla.
Más de 800 años de historia contemplan a esta monumental habitación, que sirvió en su momento a los soldados árabes como inmejorable lugar de vigilancia ante posibles invasores enemigos y que hoy, posiblemente, la convierten en la estancia hotelera más singular de toda la ciudad.