El ruido no aparece en las fotografías de arquitectura. Sin embargo, puede arruinar la experiencia de un restaurante cuidadosamente diseñado, de un hotel extraordinario o de cualquier espacio pensado para disfrutarlo. Durante décadas, la acústica ha sido una cuestión que resolver discretamente, casi siempre subordinada a la estética. Ahora, el interiorista Lázaro Rosa-Violán y ECOcero proponen otra manera de entenderla: convertirla en parte visible de la identidad de un espacio.
De ese encuentro nace Signum, una colección de diseño acústico que recupera un lenguaje mucho más antiguo que la propia arquitectura: el de los símbolos.
Rosa-Violán, uno de los nombres más reconocidos del interiorismo internacional, ha desarrollado a través de su estudio más de 500 proyectos en más de 40 países. Su firma está detrás de espacios como Soho House Barcelona, Amazónico Miami o Prunier París. Formado inicialmente como pintor, ha construido buena parte de su trayectoria a partir de una convicción: los espacios tienen que contar algo. Cada textura, cada objeto y cada material participan en esa historia.
Con ECOcero, esa mirada se traslada a un territorio poco habitual para el diseño de autor: el acondicionamiento acústico. Signum nace de una pregunta sencilla: ¿por qué aquello que mejora el sonido de un espacio no puede ser, al mismo tiempo, una de sus piezas más interesantes?
La colección encuentra su inspiración en la figura humana y en los signos que distintas culturas han utilizado para expresarse a lo largo de la historia. Relieves, geometrías y elementos figurativos construyen composiciones capaces de transformar paredes y techos en superficies con identidad propia. El tratamiento acústico deja de ser un elemento que se intenta disimular y adquiere una presencia deliberada dentro de la arquitectura.
«La acústica suele aparecer cuando todo lo demás ya está decidido. A mí me interesaba hacer justo lo contrario: empezar por ella, darle una forma que tuviera algo que contar. Con Signum hemos trabajado a partir de símbolos que llevan siglos acompañándonos, reinterpretándolos para que formen parte de espacios contemporáneos. Me gusta pensar que, además de hacer más agradable un lugar, una pieza puede despertar curiosidad, hacer que alguien se detenga a mirarla», explica Lázaro Rosa-Violán.
El resultado conecta la libertad expresiva de un creador acostumbrado a trabajar con referencias artísticas, históricas y culturales con el conocimiento técnico de ECOcero, una compañía especializada en integrar soluciones acústicas en proyectos de arquitectura e interiorismo.
En esa evolución desempeñan un papel fundamental los materiales. ECOcero ha desarrollado RTF (Regenerative Textile Fiber), una nueva generación de fibra acústica que supone una evolución frente a los paneles tradicionales de PET gracias a una estructura más compacta y homogénea, capaz de ofrecer mayor estabilidad, precisión en las formas y calidad de acabado.
La colaboración entre ambas firmas se extiende también a Corpus, una obra escultórica concebida en una edición limitada de ocho ejemplares originales y numerados, que responde a una reflexión más íntima sobre la trayectoria del propio estudio de Lázaro Rosa-Violán.
La escultura está formada por volúmenes independientes que se encuentran y se sostienen entre sí. Cada uno conserva su identidad, pero necesita de los demás para construir el conjunto. La composición remite a una etapa de crecimiento del estudio, a su apertura hacia nuevas disciplinas, culturas e influencias, y al trabajo colectivo que existe detrás de cualquier gran proyecto. La idea podría resumirse en cuatro palabras: nada crece solo.
«Corpus tiene mucho que ver con lo que he vivido durante estos años. A veces se habla de un estudio como si fuera una sola persona, pero detrás hay muchas manos, muchas maneras de mirar y de entender las cosas. Quería que la pieza hablara de eso: de elementos distintos que, al encontrarse, construyen algo que ninguno podría conseguir por separado. Y me parece especialmente bonito que ese mismo espíritu de colaboración termine ayudando a otras personas», añade Rosa-Violán.

Lázaro Rosa-Violán y Jorge Bellido CEO de ECOcero

Corpus, obra de arte de edición limitada de Lázaro Rosa-Violán para ECOcero
Ese principio da sentido al destino de la obra. Los beneficios obtenidos con la venta de sus ocho ejemplares se destinarán íntegramente a Payasos Sin Fronteras, la organización humanitaria que desde 1993 lleva espectáculos de humor y artes escénicas a niños y niñas afectados por guerras, desplazamientos y catástrofes naturales.
Su trabajo parte de una necesidad que puede parecer pequeña frente a la magnitud de una emergencia: recuperar, aunque sea durante unas horas, la posibilidad de reír. Una posibilidad que para muchos niños ha dejado de ser cotidiana.
La colaboración adquiere así una dimensión inesperada. Una obra nacida en el universo del interiorismo y del diseño contemporáneo servirá para apoyar a quienes trabajan en algunos de los contextos más difíciles del planeta. La creación artística encuentra una utilidad distinta de aquella para la que solemos imaginarla.
Para ECOcero, el proyecto supone un nuevo paso en su acercamiento al diseño de autor. La compañía, fundada en Alicante en 2017, ha orientado su desarrollo hacia soluciones que permiten a arquitectos e interioristas incorporar el confort acústico desde las primeras decisiones creativas, en lugar de tratarlo como una corrección posterior.
«Cuando empezamos, nuestro reto era conseguir que la gente entendiera la importancia de la acústica. Hoy queremos ir más lejos: que un arquitecto o un interiorista elija nuestros productos porque le gustan, porque le permiten crear algo que antes no podía hacer. Trabajar con Lázaro ha sido especialmente interesante porque nos ha obligado a mirar nuestros propios materiales con otros ojos. Él no piensa en paneles acústicos, piensa en formas, en historias, en emociones. Nuestro trabajo consiste en conseguir que esa libertad creativa sea posible sin renunciar a las prestaciones técnicas. Ese es el camino que queremos seguir», señala Jorge Bellido, CEO de ECOcero.
La colaboración con Rosa-Violán encaja en esa dirección. Signum está concebida para integrarse en proyectos profesionales de interiorismo, especialmente en el ámbito contract y hospitality, donde la calidad de un espacio depende tanto de su apariencia como de la experiencia de quienes lo utilizan. Porque un buen interior no se entiende únicamente a través de lo que vemos. También importa cómo escuchamos, cómo conversamos y cómo nos sentimos al permanecer en él.
La iniciativa tendrá además una expresión arquitectónica especialmente significativa en Interihotel 2026, que reunirá en IFEMA Madrid, del 17 al 19 de noviembre, a profesionales internacionales de la arquitectura, el diseño y el sector hotelero. Lázaro Rosa-Violán Studio será el responsable de diseñar el interior del stand de ECOcero, trasladando su universo creativo al propio espacio expositivo de la compañía. La intervención permitirá experimentar de primera mano cómo el diseño acústico puede integrarse en la arquitectura desde su concepción, convirtiendo un espacio ferial en una demostración de la visión compartida por ambas firmas.
Con Signum y Corpus, ECOcero y Lázaro Rosa-Violán llevan esa conversación más allá del producto: una colección que utiliza el lenguaje de los símbolos para transformar la arquitectura y una escultura que recuerda algo mucho más elemental, que incluso las obras firmadas por un solo nombre son, casi siempre, el resultado de muchas manos.