Durante años, el baño de hotel respondió a una fórmula reconocible: colores neutros y materiales resistentes. Hoy, sin renunciar a esas necesidades, el interiorismo comienza a explorar nuevas posibilidades.

Lavabo Dinan – Hotel Rhin Garden
El baño se integra cada vez más en el concepto general de la habitación y adopta los códigos estéticos del proyecto. El resultado son espacios más personales, donde el color, los materiales y las formas adquieren una importancia hasta ahora reservada a otras zonas del hotel.
Materiales que transforman el espacio
La búsqueda de ambientes más cálidos está llevando al baño materiales y acabados con una fuerte presencia visual. Piedra, madera, superficies texturizadas o acabados mate conviven con la cerámica tradicional y permiten crear composiciones con mayor profundidad.

Lavabos Striae Circular – Hotel Iberostar Selection Es Trenc
También cambia la forma de combinarlos. El contraste entre superficies lisas y rugosas, materiales naturales y elementos más depurados aporta riqueza al espacio sin necesidad de introducir demasiados recursos.

Esta mezcla conecta además el baño con una tendencia más amplia del interiorismo hotelero: crear ambientes que transmitan una determinada sensación y que mantengan una relación más estrecha con el lugar en el que se encuentran.
Baños que se acercan a la habitación
También están cambiando los límites entre ambos espacios. Lavabos abiertos hacia el dormitorio, cerramientos de vidrio, zonas de tocador integradas o materiales que continúan de una estancia a otra hacen que baño y habitación comiencen a compartir un mismo lenguaje.
No significa necesariamente eliminar la privacidad, sino buscar una mayor continuidad visual. El baño deja de percibirse como una estancia aislada y pasa a formar parte de la arquitectura interior de la habitación.

Lavabo Dinan – Hotel Dunas Blancas
La iluminación contribuye a esta transformación. Frente a una luz exclusivamente funcional, aparecen puntos indirectos, espejos retroiluminados y ambientes más suaves que permiten adaptar el espacio a distintos momentos del día.
Una nueva mirada al baño hotelero
Más material, más color y una mayor libertad en las formas están dando lugar a baños de hotel cada vez menos previsibles. Espacios en los que la funcionalidad sigue siendo imprescindible, pero ya no determina por sí sola el resultado.

Lavabo Dinan – Hotel Serras Andorra
El interiorismo hotelero encuentra así en el baño un nuevo territorio para experimentar y construir identidad. Una forma de entender el baño que también trasladamos con nuestros proyectos Hospitality, adaptándonos a la identidad y las necesidades de cada espacio.