De alma bohemia y espíritu libre, Ibiza es un destino que va más allá de su fama festiva indiscutible. La otra cara de la isla blanca une naturaleza, cultura y bienestar para imponer esa esencia boho-chic que aprecian sus habitantes y embauca a sus visitantes.
Y esto es lo que ha querido plasmar Barceló Hotel Group tras la reforma en 2016 del emblemático hotel familiar Occidental Ibiza (antiguo Barceló Pueblo Ibiza). Con esta acción, la Compañía ha decidido completar y diversificar su oferta en la isla pitiusa con un nuevo establecimiento sólo para adultos, comercializado bajo la marca Barceló. Un establecimiento que se ha convertido en su ‘Adults Only’ flagship, en un enclave idóneo para aquellos que quieran disfrutar, en un entorno privilegiado, de “la otra Ibiza”, a través de un ocio activo y enriquecedor con el que dejarse cautivar por la auténtica esencia de la isla pitiusa.
Su ubicación cerca del pueblo ibicenco de San Juan y a tan solo 20 metros de la Cala Portinatx lo convierte en el refugio perfecto para disfrutar de la tranquilidad de sus calas y playas y así poder conocer, de primera mano, su carácter y gastronomía ecléctica, fusión de las diferentes culturas internacionales que dieron vida a la isla en los años 70.
Barceló Portinatx, es un establecimiento que marca la diferencia gracias a su ambiente relajado frente al mar, lo que lo posiciona como la alternativa estimulante de ocio, cultura y gastronomía con la que descubrir el otro universo de sensaciones que esconde la isla. Un escenario perfecto para una estancia relajada frente al mar y una oportunidad para que los amantes de los deportes practiquen todo tipo de actividades náuticas, senderismo o ciclismo.
El hotel está compuesto por un total de 134 habitaciones Superiores y Junior Suites, equipadas para disfrutar al máximo de unas vacaciones en la costa. Se tratan de espacios amplios y con todo lujo de comodidades, que han sido decoradas utilizando tonos luminosos ofreciendo un espacio que invite a los huéspedes al descanso. Además, todas ellas cuentan con una amplia terraza con vistas al mar, algunas de ellas con bañera de hidromasaje, donde poder disfrutar de servicios exclusivos como brunchs, masajes en pareja o música en directo del Beach Club.
Saliendo de la intimidad de la habitación, los huéspedes podrán sumergirse en la auténtica esencia de la isla por tierra y mar, a través de experiencias únicas y exclusivas, tales como visitar la isla vecina de Formentera en velero; saborear su gastronomía hippie en una velada zen frente al mar, o conocer las mejores calas en pádel surf.