El Parador Atlántico de Cádiz ocupa un espacio que responde a una arquitectura de corte actual, el resultado de tres años de obras es un edificio perpendicular al mar en el que se destaca sobre todo su centralidad urbana y la proximidad de una lámina de agua.
Uno de los elementos que más llaman la atención en el nuevo hotel es la calle interior de la planta baja, abierta a la ciudadanía y uniendo la avenida Gómez Ulla con un tramo del paseo marítimo que continúa el trazado de Santa Bárbara en dirección a La Caleta y que permite observar una vista inédita. Cuatro escalones dan acceso a esta calle, llamada avenida Atlántica, en la entrada del hotel, desembocando en un gran patio cubierto de luminarias y en el que se puede ver uno de los elementos de diseño más espectaculares de la construcción, una estructura de metal en tonos oxidados que cubre parcialmente la fachada de la zona de habitaciones. Este gran patio descubierto acaba en una gran escalinata que permite bajar a ese nuevo mirador.
Con el objetivo de sacar el mejor partido a su excelente ubicación, sus 124 habitaciones cuentan con terraza y vistas al mar. Entre ellas destacan 18 junior suites. Inmediatamente debajo de estas se encuentran las piscinas elevadas de 550 metros cuadrados y vistas al Atlántico. Se trata de un exclusivo espacio de relax, un bar y una terraza-solárium de 450 metros cuadrados.
Completa la oferta de ocio y bienestar del complejo hotelero una zona de salud con piscina cubierta y un comedor de desayunos con terraza cubierta y vistas sobre la Bahía.