El buffet es esa metodología en la que el restaurante ofrece una gran variedad de platos y el cliente puede acceder a ellos y servírselos él mismo, sin la intervención de un camarero.
El tipo y la configuración de este servicio dependerán, en gran medida, de las características, necesidades y servicios que ofrecerá el propio establecimiento.
No obstante, sin olvidarse del apartado técnico y funcional, el aspecto estético juega un papel protagonista en la configuración del buffet y self service dentro de un restaurante hotelero. Esto se debe a que en el buffet es necesario conseguir un impacto visual muy potente para seducir al cliente en ese ‘escaparate gastronómico’ en que se convierten ciertos lineales fríos y sosos.
El perfecto buffet
El perfecto buffet es aquel que cumple las necesidades para las cuales está destinado, “que no es ni más ni menos que el de atraer al consumidor con un simple vistazo”, determina Elena Ramos Santos, Responsable de Marketing y Publicidad de Comercial JR. Del mismo modo, José Manuel Conde, Director de Desarrollo de Negocio de Onnera Group, asegura que “el buen buffet es aquel que procura un alto grado de satisfacción a los clientes, y que a su vez para el establecimiento hostelero se ajusta a sus costes y recursos”.
En este sentido, cabe destacar que una de las principales atracciones de los buffets en restaurantes y hoteles, “es poder ofrecer a los huéspedes una mayor oferta gastronómica del establecimiento, siendo ésta una de las preferencias del turismo en auge”, especifica Joan Ros, Director de Compras de Serhs Projects. Por ello, añade que es imprescindible que el buffet disponga de todas las secciones para poder ofrecer toda la oferta gastronómica y adecuarlas a diseños modernos pero a la vez funcionales que permitan el perfecto flujo de personas y productos.
Así pues, “el perfecto buffet es aquel que está diseñado y construido pensando en dar la máxima calidad e higiene en los alimentos al comensal, consiguiendo además el mejor ratio económico para el hostelero”, concreta Patxi de Juan, Jefe de Ventas Cocina Industrial de Flores Valles. En este aspecto, “el objetivo ha de ser establecer una mesa de buffet sencilla para que los clientes se sirvan sus propios platos de comida. Al principio de la línea de alimentos colocar los platos, cubiertos y servilletas, agrupar los alimentos en plato principal, guarniciones, ensaladas y postres y, por último, las bebidas, vasos y copa”, describe Susana Fernández, Administración de Ventas de García de Pou.