El inicio del año nuevo es siempre un momento de reflexión sobre nuestros objetivos y metas tanto personales como profesionales. En el ámbito económico, existe una gran preocupación por la incertidumbre debido a la amenaza de una crisis económica mundial, sumada a la actual situación de escasez de suministros. Sin embargo, a pesar de los desafíos, el sector hostelero está comenzando a recuperarse tras tres años difíciles, a pesar de la reciente ola de contagios.
La preocupación mundial por la crisis económica futura es evidente, ya que se debe en gran parte al endurecimiento de la política monetaria y a la inflación en la energía y los suministros. Sin embargo, se considera que será una crisis menos grave que las anteriores y no tendrá el factor sorpresa que tanto perjudicó en crisis previas como la financiera y sanitaria del 2008 y 2020, respectivamente.
La pandemia de 2020 tuvo consecuencias negativas significativas, como el colapso de la economía y el cierre temporal de establecimientos del sector hostelero. A pesar de estar preparados, en 2023 se esperan dificultades para este sector, como la actual ola de contagios de la ómicron, el aumento de los alquileres y la crisis de suministros. Los consumidores también se ven afectados por la inflación y el aumento del endeudamiento.
Sin embargo, el Observatorio 2022 de la Restauración de Marca prevé un aumento significativo en la facturación en 2023, debido al cambio en los hábitos de consumo de los españoles, quienes valoran cada vez más el tiempo con sus seres queridos y aprecian más el presente. Además, el sector se está adaptando a las nuevas tecnologías y opciones de pedido en línea para seguir ofreciendo un servicio de calidad a sus clientes.
En resumen, el inicio del año nuevo presenta desafíos e incertidumbre en el ámbito económico, especialmente para el sector hostelero. Sin embargo, se espera una recuperación a medida que el sector se adapta a las nuevas realidades y los consumidores valoran cada vez más el tiempo y la calidad.