“Spectrum” está inspirado por una banda de varios colores: violeta, índigo, azul, verde, amarillo, naranja, rojo… Este espacio es la entrada al histórico local de Gancedo: donde se ha querido que este espectro simbolice, en cierto modo, la gran diversidad que se condensa en la marca y la proyecta al futuro.
La cromoterapia es una palanca más, y esto es lo que ha hecho: usar el color para crear una habitación del bienestar, en el que dependiendo del emplazamiento donde nos coloquemos manifestaremos un estado anímico u otro.
Por otro lado, la instalación está compuesta por 23 bandas de color dispuestas en forma de estores de diferentes tejidos y texturas, los cuales nos envuelven y abrazan una vez llegamos al hall de Velázquez 21. Para el mostrador se ha optado por papel japonés en rafia, y el suelo se ha cubierto con una moqueta de lana natural.
Toda la instalación ha sido pensada para que las cortinas, una vez desmontadas, puedan ser reutilizadas para diferentes usos, intentando crear el menor desperdicio posible. Y todo ello, con unas necesidades estructurales prácticamente inexistentes: no se puede ser más ligero.