Aunque el sector está en pleno proceso de estabilización -son un número importante de hoteles los que ya cuentan con este tipo de instalaciones- todavía no ha alcanzado la madurez estimada y aún le queda mucho recorrido, por lo que el mercado del spa tiene unas buenas perspectivas de futuro. Un sector en el que se observa que no solo la profesionalización de servicio está creciendo de unos años a esta parte, sino en el que también los fabricantes innovan en la búsqueda de equipos energéticamente más eficientes, tecnológicamente más avanzados, con un diseño más exclusivo y con mejores prestaciones.
Y es que, como se viene atisbando en este tipo de turismo de salud, el consumidor wellness es cada vez más exigente, entre otras cosas porque conoce mejor el producto, y por lo tanto las expectativas de profesionalidad y calidad que espera de este servicio son cada vez más altas. Por eso ahora es el momento de redefinir la oferta del bienestar, saber adaptarla a las exigencias actuales que reclama el consumidor y, con el objetivo de alcanzar el grado de excelencia, competir con el mercado internacional; como así nos lo han hecho saber a Hostelpro bastantes fabricantes y distribuidores de spas a lo largo de este reportaje. Conozcamos a continuación más detalles y consideraciones de estos profesionales.