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Inteligente, elástica, reactiva y eficiente: la infraestructura ideal

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Hoteles inteligentes y sostenibles, en los que el Big Data, la Inteligencia Artificial, la automatización o la realidad virtual son herramientas cotidianas en los procesos de gestión, de atención y de control: una realidad que mejora tanto la experiencia de usuario como la eficiencia empresarial y que exige una infraestructura adecuada que permita llevar al sector hotelero a la vanguardia de la digitalización. La clave está en los entornos multicloud o híbridos y en la contenerización.

Como responsable de la provisión de los recursos de TI, el CIO debe garantizar que la infraestructura tecnológica siempre responda a la demanda con el mínimo coste, sin poner en riesgo ni la seguridad ni el gobierno. La presión ejercida por el resto de los departamentos —y por el propio mercado— le ha empujado a buscar cómo adaptarse al aluvión de nuevas tecnologías, formas de adquisición de recursos y licencias, y metodologías Lean y Agile, por supuesto, todo ello bajo la premisa anterior.

Inteligente, elástica, reactiva y eficiente. Así es la infraestructura ideal para cualquier CIO. Nunca habían existido tantas y diferentes posibilidades de diseñar la infraestructura que soporta los servicios de TI. La incorporación continua de avances en este terreno coloca al CIO en el tablero de una guerra de tecnologías, regulaciones, estándares y metodologías que, además, deben recibir rápida respuesta, ya que el time to market es un valor diferencial para distinguirse de los demás.

La clásica estrategia a largo plazo ha dejado paso a otra que combina ciclos cortos y otros más largos, dependiendo de los diferentes recursos implicados. Entender los diferentes modelos de prestación de los recursos ayuda a resolver estos retos y dota del criterio necesario para situar las necesidades en infraestructura en la mejor de las opciones.

En la actualidad, opciones hay muchas y muy variadas, y no son excluyentes: tan válidos son los diseños con infraestructuras clásicas como los de última generación tipo  serverless (sin servidor), pasando por contenedores o hiper convergencia. La experiencia en compañías del sector además de unas capacidades concretas como partner tecnológico con servicios extremo a extremo proporcionan el acompañamiento necesario para dotar una colección de infraestructuras, cada una enfocada a una solución concreta y todas conviviendo en armonía, independientemente de su localización: on-premise, en cloud o de forma híbrida.

En el cloud

La noción de cloud ha ido encontrando su sentido real. Se ha ido alejando de aquel concepto solo asociado a los proveedores de cloud pública, y a sus servicios, porque sus características son aplicables también a la infraestructura clásica que coloquialmente llamamos datacenter.

Desde un punto de vista puramente de infraestructura, hemos ido aprendiendo que la nube no es sino la capa de abstracción que aporta otro modelo de prestación de recursos, donde carece de importancia si estos son prestados desde el propio datacenter o desplegados en una nube pública, que, no olvidemos, no deja de ser “el datacenter de otro”.

Gracias a este modelo, los servicios de TI siguen evolucionado hacia un uso más cercano al de una utility. Cierto es que la virtualización de los recursos ha ido extendiendo su alcance, incorporando progresivamente todos los elementos de un datacenter: no solo la computación, el almacenamiento y las redes, sino también otros que habíamos considerado hasta el momento exclusivos del mundo físico, como la seguridad.

Multicloud e hibridación

Como consecuencia de este escenario, revisitamos también otros dos conceptos: la hibridación y el multicloud. Este último no deja lugar a dudas: es y será cada vez más habitual que convivamos con varias nubes a la vez, lo que incluye nuestro datacenter como una nube más.

Pero la hibridación, sin embargo, no es una entelequia para extender nuestro datacenter on-premise a la nube, ni tampoco para que un servicio cloud pueda acceder a algún sistema que alojamos in-house. Es mucho más que eso. La hibridación es la capacidad de cualquier carga de trabajo para distribuir sus componentes entre las diferentes infraestructuras buscando la mayor eficiencia en todos los sentidos, no importa si son cloud u on-premise.

Dejando aparte todas las demás ventajas —que son muchas— que nos brindan la nube y los nuevos modelos de desarrollo, el futuro de las infraestructuras TI resulta apasionante si tenemos en cuenta que las posibilidades se multiplican cada día, y esto incluye a nuestro clásico datacenter.

Ya pasó la moda en que la única evolución era transformar por completo un entorno on-premise en otro alojado en una nube pública. Ahora, la tendencia es diseñar las cargas de trabajo buscando la mayor eficiencia, y esto, claramente, pasa por aprovechar lo mejor de cada mundo.

La seguridad y el cumplimiento normativo son aspectos que preocupan mucho y que las empresas deben garantizar, tanto en sus datacenters tradicionales como en las aplicaciones o servicios Cloud que se ejecuten en los Cloud públicos. Estos procesos también deben contemplarse de forma global y estandarizarse para facilitar la automatización del mismo.

Contenerización de software

La contenerización proporciona otra capa a los procesos y componentes de una aplicación que, de por sí, ya está generalmente abstraída sobre una infraestructura virtualizada, multiplicando los beneficios obtenidos. Esta capa permite escalar los contenedores e incluso poder deslocalizar la infraestructura en la que se ejecutan, proporcionando movilidad de los contenedores entre diferentes infraestructuras.

De este modo, una arquitectura de contenedores podría ser diseñada para que estos puedan trasladarse entre diferentes infraestructuras físicas, aportando independencia del proveedor o, incluso, repartiendo la carga según criterios establecidos.  De hecho, la tendencia, cada vez más en práctica, es que el diseño de las cargas de trabajo aloje sus componentes entre diferentes entornos, sean en nubes públicas o privadas, o en datacenters clásicos, o en todos a la vez.

La gestión eficiente de los entornos

La base es una plataforma en la que se centralicen todos los procesos de orquestación y gobierno multicloud: por ejemplo, una plataforma basada en Red Hat OpenShift y Red Hat Ansible Automation Platform, que consigue la automatización de todos los procesos para la gestión eficiente de los entornos multicloud.

En una cadena hotelera, por ejemplo, la implantación de Red Hat OpenShift como solución PaaS  va a suponer  un cambio en los procesos de transformación de aplicaciones, gracias al cambio en la administración de las mismas. En concreto, mejoras en tiempos de aprovisionamiento de entornos, y despliegues de nuevas versiones en entornos de desarrollo y en entornos productivos. Esto permite a los desarrolladores centrarse en la creación de código y la aplicación de nuevas metodologías.

La migración a un entorno de PaaS requiere la definición e implantación de un modelo de integración y despliegue (CICD) adaptado a las distintas aplicaciones. Y permite obtener mayor escalabilidad y agilidad tanto a los proyectos existentes CRS, Web, PMS, Aplicaciones para cliente (web checking, upselling/cross selling…, como los proyectos en desarrollo. Los ciclos de integración y desarrollo garantizan una mejora en los tiempos, y por tanto eficiencia en la construcción y el desarrollo de software, porque proporcionan un catálogo de infraestructura adaptado a las distintas necesidades o peticiones que requieren desde desarrollo. En función del stage de automatización para cada aplicación, los equipos pueden llegar a ser autosuficientes. Esta transformación a microservicios conlleva la concepción de todo este catálogo de necesidades como código, no sólo el software, también la seguridad, las pruebas, incluso la documentación o la petición de accesos.

Hemos dejado de estar atados a un diseño en el que las aplicaciones se adaptaban a las capacidades de nuestra infraestructura, y hemos pasado a uno en el que las infraestructuras son las que se adaptan a las aplicaciones y al modo en el que las prestamos.

Red Hat OpenShift es la plataforma de Kubernetes empresarial líder en el sector (The Forrester Wave™: Plataformas de desarrollo de contenedores multicloud, tercer trimestre de 2020), la cual se diseñó especialmente para formar parte de una estrategia de nube híbrida abierta. Gracias a que ofrece operaciones automatizadas integrales, una experiencia uniforme en todos los entornos y la implementación de autoservicio para los desarrolladores, los equipos pueden trabajar en conjunto para llevar las ideas de la etapa de desarrollo a la de producción de manera más eficiente, tal y como exigen las necesidades del sector turismo.

Por Alberto Vera de Decker, Market Leader Hospitality & Travel en Inetum


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